La iniciativa obtuvo 42 adhesiones y 21 rechazos. Las negociaciones con los bloques aliados incorporaron garantías de financiamiento para las provincias.
BUENOS AIRES.- En la madrugada de este viernes el Senado de la Nación, le dio media sanción al proyecto de ley de reforma de la Ley de Salud Mental. Para reunir los apoyos necesario, el oficialismo tuvo que «negociar» modificaciones reclamadas por los bloques dialoguistas.
Las negociaciones se concentraron en dos aspectos: las responsabilidades financieras de la Nación y la integración de los equipos profesionales. Finalmente, el proyecto recibió 42 votos afirmativos y 21 negativos.
Uno de las principales modificaciones establece que el Estado nacional deberá brindar cooperación técnica y económica a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para implementar la reforma. Los aportes se coordinarán mediante convenios en el ámbito del Consejo Federal de Salud (COFESA).
También se modificó la integración de los equipos encargados de evaluar las internaciones. La nueva redacción establece que deberán participar un médico, preferentemente psiquiatra o especializado en salud mental, y un segundo profesional que será psicólogo.
La iniciativa, además, amplía los criterios para disponer internaciones involuntarias ante situaciones de riesgo grave.
En los casos excepcionales en que intervenga un solo médico, el plazo para realizar una evaluación interdisciplinaria pasa de 24 a 48 horas.
Entre otros puntos, incorpora la telemedicina en zonas sin especialistas y contempla nuevas adicciones, como la ludopatía.
El texto mantiene la prohibición de crear manicomios y el carácter excepcional de las internaciones. Luego de la votación favorable en el Senado, la reforma deberá superar ahora el debate en la Cámara de Diputados para convertirse en ley.

