El nuevo esquema tendrá obligaciones digitales y fechas clave que los contribuyentes deberán tener presentes.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- En las últimas horas la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), comunicó nuevas medidas que entraron en vigencia para el Monotributo. Puso en marcha una serie de cambios que apuntan a modernizar el sistema, pero también exigen más atención por parte de quienes están inscriptos en el régimen simplificado.
Está vigente un nuevo calendario de recategorización. Ahora hay que revisar los ingresos dos veces por año: una vez en febrero y otra en agosto. ¿Por qué es importante? Porque si no se actualiza la categoría cuando corresponde, el contribuyente podría quedar mal posicionado, pagar menos de lo que debería (lo que genera deuda) o más, afectando sus finanzas personales.
Digitalización obligatoria de los remitos. Si transportas muebles o mercadería, ya no podes usar los formularios en papel. Todo debe hacerse en forma electrónica. Esto no solo ordena el sistema, sino que también permite cruzar datos con las facturas y detectar operaciones que no están registradas.
¿Cuánto se paga en cada categoría?
Los montos del monotributo también cambiaron. En junio, los valores varían según el tipo de actividad y la categoría. Por ejemplo, si estás en la Categoría A, se paga $32.221,31. Categoría B, $36.679, Categoría C, $42.951,25 (si prestas servicios), mientras que si vendes productos, es de $41.982,19.
En las categorías más altas: un profesional de la Categoría K debe abonar $1.050.323,75, mientras que un comerciante de esa misma categoría abona $456.773,20. Estos valores incluyen el impuesto, la jubilación y la obra social, por lo que hay que tenerlos bien presentes al hacer cuentas.
El ARCA explicó que estos cambios no son solo para exigir más, sino también para actualizar un régimen que se venía quedando atrás. Con más digitalización y un sistema de recategorización semestral, la idea es que los aportes sean más justos y acordes a la actividad real de cada persona.
Tener todo centralizado de forma digital, permite que el propio contribuyente pueda llevar un mejor control de sus pagos y documentos. Menos papeles, más información ordenada, y menos margen para errores.

