Nadie cree que pueda revertir la mala imagen personal y de la gestión, como para acceder a un nuevo mandato.

José Ignacio Sbrocco
EL FEDERAL NOTICIAS
BUENOS AIRES.- El presidente Alberto Fernández volvió a insistir anoche con la trasnochada idea de ir por la reelección. Más allá de que ninguna encuesta permita ilusionar al mandatario con continuar en la Casa Rosada más allá de diciembre de 2023, hay que analizar los motivos que llevan a Fernández a instalar la idea de continuidad.
Todavía quedan 13 meses para la realización de las PASO con las que se definirán las candidaturas generales del año próximo. Si Fernández anunciara hoy que no buscará su reelección, van a ocurrir dos cosas: por un lado, ya nadie le atenderá el teléfono siquiera y se generará un vacío de poder. Por otro lado, comenzará la carrera por la sucesión y la interna del Frente de Todos terminará devorando la magra gestión nacional.
Incluso, un tercer escenario, Alberto Fernández competirá en las PASO contra otro candidato del peronismo. En 2019, en el peor momento de la gestión de Mauricio Macri, ningún referente de Juntos por el Cambio le disputó su liderazgo y el hecho de ser el presidente era motivo suficiente para aniquilar cualquier interna. Hoy, varios sectores del PJ se anotan para una eventual contienda contra el Presidente.
Según la encuesta que se mire, más de un 70 por ciento desaprueba la gestión nacional. Alberto Fernández tiene una imagen positiva apenas por encima del 20 por ciento. Más del 45 por ciento de los argentinos quieren que Juntos por el Cambio -aún sin candidato definido- gane las elecciones del próximo año.
La gestión de Alberto Fernández está terminada. Ningún analista cree que sea capaz de dar vuelta las tendencias negativas. En soledad, aguardará el final del mandato.
