El Presidente fue notificado 2 veces, en el marco de una demanda por daños y perjuicios que le entabló el Juez de la Cámara Federal, Leopoldo Bruglia.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- El Presidente Alberto Fernández, había sido declarado “en rebeldía”, en la causa iniciada a a partir de la demanda por daños y perjuicios que le entabló el Juez de la Cámara Federal, Leopoldo Bruglia.
El Presidente fue notificado dos veces en la residencia de Olivos, para que responda la demanda, el 27 y el 28 de junio. Pero, el primer mandatario no se presentó dentro del plazo previsto y, sin más novedades, la Justicia dictó la rebeldía. Todo ocurrió en la más absoluta reserva el 10 de agosto pasado. Apenas tres días antes de las PASO.
“En atención a lo solicitado y no habiéndose presentado el demandado Alberto Ángel Fernández a pesar de encontrarse debidamente notificado conforme a lo dispuesto por el artículo 59 del Código Procesal, decláraselo rebelde”, dice la resolución del Juzgado Civil N° 45.
Técnicamente el jefe de Estado estuvo 20 días rebelde en el expediente. La situación cesó el pasado jueves, cuando se constituyó un representante legal ante el juez que sigue la causa.
La demanda
El Juez Leopoldo Bruglia presentó contra Alberto Fernández un demanda millonaria por dañar su honor y dignidad y afectar su imagen pública. La aludida ofensa se disparó cuando el titular del Poder Ejecutivo trató a Bruglia de ocupar un cargo en la Cámara Federal en contra de la Constitución Nacional.
El 2 de noviembre de 2022, desde su cuenta de Twitter, después del fallo de la Sala I de la Cámara Federal porteña en donde se resolvió dejar en libertad a los cuatro integrantes de la agrupación “Revolución Federal”, en la mira de la Vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner desde su intento de homicidio. Para criticar el fallo, el Jefe de Estado aseguró que dos de los integrantes de ese tribunal “ocupan sus asientos de forma contraria a la Constitución”.
Bruglia denunció públicamente la “gravedad institucional” de esas manifestaciones, sostuvo que no es ilegítimo, habló de una injerencia sobre el Poder Judicial y sostuvo que los dichos de Fernández son “ofensivos, falaces e inaceptables«. Y anunció una demanda por daños y perjuicios y su renuncia a la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional por no haber salido rápidamente a repudiar esas expresiones.
“No estamos ante un hecho de simple ofensa. Estamos hablando de un Presidente de la Nación, descalificando falazmente a un juez de la Nación, utilizando un medio de comunicación masivo y con enorme repercusión social. Es evidente que no se lo puedo permitir”, sostuvo.
Para Bruglia, Fernández sólo buscó descalificar un fallo que no era de su agrado generando “una estigmatizante, denigrante y humillante imputación” con “absoluta deslealtad” a la verdad.
El camarista reclama un resarcimiento económico de $ 40.000.000 y la retractación pública del jefe de Estado. “No es sustancial para mí la solución patrimonial. No llega a restaurar lo dañado. Es una cuestión de límites, de excesos y de impunidad”. Y, en plan de demostrar su postura y cuantificar el agravio, le pidió a la justicia que confirme si el Presidente es profesor de Derecho en la Universidad de Buenos Aires, ordene un peritaje que determine los “criterios de realidad” del mandatario y llame a declarar a un grupo de testigos, entre los cuales sobresale la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió.

