La Municipalidad capitalina ya benefició a 23 mil estudiantes con el programa SUBEM. Enterate qué días te toca según tu apellido, qué documentos llevar a San Lorenzo 1270 y cómo renovar el beneficio para viajar gratis en las líneas 1 a 19.
Por Redacción El Federal Noticias

SAN MIGUEL DE TUCUMÁN.- El alivio al bolsillo para las familias de la capital tucumana continúa su marcha. La Municipalidad de San Miguel de Tucumán confirmó cómo seguirá la entrega y renovación de las tarjetas del programa SUBEM (SUBE + Boleto Educativo Municipal), una herramienta clave que ya permite que 23.000 alumnos de todos los niveles educativos viajen sin costo en el transporte público urbano.
El beneficio, destinado a residentes de la capital que asisten a establecimientos públicos de la ciudad, cubre los viajes en las líneas de ómnibus de la 1 a la 19 durante todo el ciclo lectivo 2026.
Cronograma de entrega por abecedario
Para evitar aglomeraciones y agilizar el trámite, la Dirección de Respuesta Rápida (ubicada en San Lorenzo 1270) atenderá en días hábiles, de 8 a 18 h, bajo el siguiente esquema alfabético a partir del próximo miércoles:
Miércoles 25 de marzo: Apellidos que comiencen con A, B, C, D, E, F y G.
Jueves 26 de marzo: Apellidos que comiencen con H, I, J, K, L, M, N, Ñ, O, P y Q.
Viernes 27 de marzo: Apellidos que comiencen con R, S, T, U, V, W, X, Y y Z.
Requisitos: ¿Qué tengo que llevar?
Tanto para quienes solicitan el beneficio por primera vez como para aquellos que deben renovarlo (trámite obligatorio para seguir viajando gratis este año), los requisitos son:
DNI: Último ejemplar físico.
Constancia de alumno regular o libreta estudiantil.
Tarjeta SUBE: En caso de haber sido beneficiario el año pasado, es indispensable presentar el plástico anterior para su actualización.
Reparación y pérdida: el plástico es gratuito
Desde el municipio destacaron que la entrega de la tarjeta SUBE no tiene costo para el estudiante. Esto incluye tanto a los nuevos usuarios como a aquellos que necesiten una reposición por rotura o pérdida, garantizando que ningún alumno quede fuera del sistema por falta de recursos para adquirir el plástico.
En un contexto de alta inflación y aumentos en el costo de vida, el BEM se consolida como una de las políticas de asistencia directa más demandadas en la capital, permitiendo que miles de jóvenes puedan sostener su presencialidad en las aulas sin que el transporte sea un impedimento económico.
