La inflación no afloja y los analistas ponen la mirada en el menor nivel de actividad económica, a causa de la sequía.
Hugo Roldán
El Federal Noticias

Basados en los altos niveles de inflación y la desaceleración de la actividad económica, los analistas aseguran que la pobreza alcanzó un nuevo piso difícil de perforar. Pronostican que Gobierno a Alberto Fernández llegará a las elecciones con al menos un 42% de la población por debajo de ese umbral.
El INDEC informó que al cierre del 2022 la incidencia de la pobreza fue del 39,2%, con un alza interanual de casi 2 puntos. Pero la aceleración inflacionaria en el inicio de este año generó un empeoramiento de las condiciones sociales. El nowcast que realiza mensualmente la Universidad Torcuato Di Tella arrojó que en febrero, último dato disponible, ese valor se elevó hasta 42,2% de la población.
Desde el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci) comentaron: “El deterioro del poder adquisitivo de los salarios de los trabajadores en general y en particular de los no registrados (que son el 35% del total) explica por qué aun en condiciones de crecimiento del PBI y descenso de la desocupación, la pobreza no solo que no baja, sino que continúa aumentando y va consolidando una sociedad con un 40% de argentinos por debajo de esa línea”.
Las proyecciones son negativas, algo que se confirmará cuando en septiembre se actualicen los indicadores socioeconómicos de los primeros seis meses del 2023. Un mes más tarde, precisamente el domingo 22 de octubre, serán las elecciones generales. En ese sentido, la consultora Econviews pronosticó que cuando se conozcan los datos del primer semestre la pobreza superará el 42%.
“Para entonces daremos cuenta de mayor inflación y menor nivel de actividad que más temprano que tarde pegará en el nivel de empleo. Nuestra estimación es de una caída de 4,5% en la economía y ningún colega tiene un signo positivo en su estimación visto y considerando la sequía. La canasta que determina la pobreza subió 8,7% en febrero, mientras que la que se usa para medir la indigencia trepó más de 11%. En términos interanuales, esas cestas subieron 111% y 115%. De más está decir que los ingresos de casi nadie en la economía crecieron a este ritmo. De manera que decir que vamos a ir a votar con un nivel de pobreza e indigencia mayor a esta altura no es un juicio de valor, es una fórmula matemática”, apuntaron.
