El organismo de control se hizo cargo de reemplazar electrodomésticos quemados por las bajas de tensiones.

TUCUMAN.- El Ente Único de Control y Regulación de los Servicios Públicos de Tucumán (ERSEPT) llevó adelante en Tafí Viejo la entrega de electrodomésticos restituidos a vecinos que sufrieron daños por cortes y variaciones en el suministro eléctrico. La medida, presentada como una solución inmediata para las familias afectadas, despertó fuertes cuestionamientos: ¿por qué el organismo que debería controlar a la empresa concesionaria del servicio eléctrico termina asumiendo el costo de los daños?
La entrega en Tafí Viejo
La actividad se realizó en el predio ferial, con la participación del presidente del Concejo Deliberante, Maximiliano Córdoba, en representación de la intendenta Alejandra Rodríguez. También estuvieron presentes el interventor del ERSEPT, José Ascárate, la diputada nacional Gladys Medina y la legisladora Carolina Vargas Aignasse.
Ascárate detalló que el ente está entregando “entre 20 y 30 artefactos por mes” a usuarios afectados y que además se resolvió destinar 1.500 millones de pesos en eficiencia energética a través del Fondo de Eficiencia Energética.
¿Quién paga realmente los daños?
Si bien la restitución de electrodomésticos representa un alivio para los vecinos que perdieron heladeras, televisores o lavarropas, la política genera un interrogante clave:
¿no debería ser la empresa distribuidora de energía, EDET, —responsable del servicio— la que indemnice directamente a los usuarios por los perjuicios ocasionados?
Lejos de sancionar a la compañía, el ERSEPT, que debería actuar como organismo de control y defensa de los consumidores, terminó asumiendo el rol de “compensador” con recursos públicos. En otras palabras, la ciudadanía estaría pagando dos veces: primero con tarifas cada vez más altas, y luego con fondos del Estado que se destinan a reparar los daños causados por la mala calidad del servicio.
Un alivio que no resuelve el problema de fondo
Mientras el Gobierno Provincial celebra la entrega como un gesto de compromiso con las familias, los tucumanos siguen padeciendo cortes constantes y deficiencias estructurales en el suministro eléctrico. La reposición de electrodomésticos puede ser un parche, pero no garantiza la mejora del servicio ni obliga a la empresa a rendir cuentas por las fallas reiteradas.
En este marco, la medida aparece más como una puesta en escena que como una verdadera política de defensa de los usuarios, dejando en claro que los daños los paga el Estado, no la empresa.
