El temporal que azotó al sur de Tucumán dejó una nueva postal de angustia en La Madrid, donde las lluvias intensas y el desborde de canales provocaron anegamientos generalizados y obligaron a numerosas familias a abandonar sus hogares.

TUCUMAN.- Las calles del casco urbano quedaron cubiertas de agua y barro en pocas horas. En varios sectores, el nivel llegó a superar la cintura de los vecinos, que intentaban rescatar electrodomésticos, colchones y documentos antes de que todo quedara bajo el agua.
“Me duele el alma tener que dejar mi casa así”, alcanzó a decir José, un vecino que fue evacuado en lancha durante los operativos de rescate. Con la voz quebrada, describía el drama que viven decenas de familias que, una vez más, ven cómo el agua arrasa con sus pertenencias.
Una medida extrema para evitar que el agua siga subiendo
El escenario se volvió aún más crítico cuando el río Marapa y los canales de alivio superaron su capacidad, lo que aceleró el ingreso de agua al casco urbano.
Frente a esa situación, las autoridades adoptaron una medida extrema: la rotura intencional de la Ruta Nacional 157 para permitir que el agua drene y reducir el nivel de las inundaciones en la ciudad.
La decisión buscó evitar que el avance del agua provocara daños mayores en los barrios más comprometidos.
Escenas de angustia en los barrios
Las imágenes que se repiten en distintos sectores de La Madrid muestran la dimensión del desastre. Familias enteras con el agua hasta la cintura intentan rescatar lo poco que queda, mientras niños observan cómo flotan muebles, colchones y ropa entre la corriente.
En algunas viviendas, los vecinos colocaron heladeras y muebles sobre ladrillos con la esperanza de salvarlos, pero el nivel del agua terminó superando cualquier previsión.
“Es empezar de cero otra vez, pero ya no tenemos fuerzas”, dijo una mujer mientras ayudaba a cargar un colchón empapado en la caja de una camioneta.
Evacuados y refugios improvisados
Con el avance del agua, muchas familias debieron abandonar sus viviendas y trasladarse a escuelas y centros de evacuados, donde pasan las horas con lo puesto y esperando que el nivel del agua baje.
En esos lugares se multiplican los relatos de quienes perdieron todo en cuestión de horas.
“Vemos pasar los muebles por la puerta de casa y no podés hacer nada. La corriente es más fuerte que nuestras ganas de salvar las cosas”, contó un joven que pasó la noche sobre la ruta cuidando lo poco que logró rescatar.
Un problema que se repite con cada temporal
Las inundaciones en La Madrid vuelven a poner en evidencia un problema estructural que afecta al sur de Tucumán desde hace años.
Cada vez que llueve con intensidad, el desborde de canales y ríos vuelve a colocar a la localidad en situación de emergencia.
Para los vecinos, el avance del agua no solo destruye pertenencias: también revive un ciclo que parece repetirse con cada temporal. Reconstruir, empezar de nuevo y esperar que la próxima lluvia no vuelva a convertir a la ciudad en un espejo de agua.
Mientras el nivel comienza lentamente a descender en algunos sectores, muchas familias ya saben que el desafío más difícil recién empieza: volver a levantar lo que el agua se llevó en pocas horas.
