El gobierno de la CABA extiende la medida implementada en 2024, cuando restringió el uso de dispositivos, en el nivel inicial.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- En la jornada de ayer el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), a través de su Ministerio de Educación, intensificó su legislación que prohíbe el uso de celulares en las escuelas, en todos los niveles educativos.
Este ajuste indica que tanto alumnos como docentes del nivel secundario, no podrán usar el móvil, mientras tengan lugar las clases.
La ministra de Educación Mercedes Miguel expresó:
«En agosto de 2024 fuimos pioneros en Argentina y la región: prohibimos el uso de celulares en nivel inicial y primaria y regulamos su uso en secundaria.
Los resultados fueron claros: más atención, más conversación entre estudiantes y mejores condiciones para aprender.
Por eso, dada la evidencia, damos un paso más: declaramos aulas libres de celulares y dispositivos personales en los tres niveles educativos de la Ciudad
Esto no significa ir en contra de la tecnología. Cuando sea necesario, se trabajará con los dispositivos y el equipamiento digital de cada escuela, con planificación docente.
La atención plena en el aula, es condición necesaria para el aprendizaje. Menos tiempo en pantalla, más aprendizaje», concluye el posteo, al que adjuntó una infografía.
Los celulares están prohibidos durante las horas de clase, es decir, no se podrán usar inclusive con fines pedagógicos y educativos. Aunque sí estarán permitidos en los recreos.
Más allá del carácter universal de la medida, desde el Gobierno aclararon que cada escuela deberá definir pautas particulares para promover propuestas activas, deportivas y artísticas.
El Ministerio de Educación porteño, explicó que el objetivos de la medida es el estímulo de la concentración durante las clases y la promoción de la socialización entre los estudiantes.
El jefe de Gobierno Jorge Macri, dijo: “El celular es una maquina de distracción y no ayuda para que los chicos aprendan. Es un problema grave que tenemos y nos hacemos cargo de encontrarle una solución”.
La nueva disposición se elaboró sobre la base de que “cinco de cada diez chicos dicen que quieren dejar el celular y no pueden. Y ocho de cada diez estudiantes dicen que lo llevan a la escuela y se dispersan”, explicó la ministra Miguel.


