La presión de las denuncias internas hechas por mujeres de la agrupación, los obligó a implementar un protocolo de sanciones.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- En las últimas horas tomó estado público que la agrupación kirchnerista La Cámpora, se vio obligada a crear un protocolo interno para enfrentar los crecientes casos de abusos y violencia de género, denunciados por sus propias integrantes.
El nuevo protocolo, generó la expulsión de al menos 30 militantes en todo el país, siendo el Conurbano bonaerense uno de los epicentros de estas denuncias.
Uno de los primeros y más resonantes casos que activaron este protocolo fue el de Jorge Romero, conocido como “El Loco”, un ex-legislador bonaerense y amigo cercano de Máximo Kirchner. Romero fue denunciado en 2018 por Stephanie Calo, una compañera de militancia, quien lo acusó de haberla encerrado en un baño (de la casa de otro militante) y de haber intentado obligarla a practicarle sexo oral.
Luego de la denuncia de Calo, se generaron múltiples denuncias de abusos y acoso en varias provincias, lo que obligó a las autoridades de La Cámpora a tomar medidas drásticas para contener el escándalo y proteger a sus militantes femeninas.
“Es cierto que antes muchas mujeres no se animaban a denunciar estos abusos, pero con el tiempo hemos aprendido a reconocer y defender nuestros derechos”, comentó un veterano militante de la agrupación que lidera el hijo de la condenada ex-presidente Cristina Fernández de Kirchner.
El protocolo, inspirado en códigos de conducta rígidos, tiene reminiscencias a los disciplinarios de organizaciones como Montoneros en los años 70.
Entre los militantes que han sido sancionados se encuentran nombres como Julián Eyzaguirre y Nicolás Roó, ambos acusados de acoso y abuso por compañeras de la agrupación. Además, altos dirigentes municipales del Gran Buenos Aires, como Gustavo Matías en Vicente López y Pablo Ramos en Escobar, también enfrentaron denuncias similares que derivaron en su expulsión.
“A pesar de que algunos de estos compañeros aún me generan afecto, es innegable que sus acciones cruzaron límites inaceptables”, reflexionó otro miembro de La Cámpora, subrayando que las sanciones no solo abordan la violencia de género, sino también las faltas a los códigos de compañerismo dentro de la organización.
Fuente diario Clarín

