La causa por el asesinato de las turistas francesas en Salta vuelve a cobrar fuerza. Un nuevo equipo fiscal analiza al menos 13 nombres, de los cuales siete tendrían un mayor grado de compromiso.

A más de una década del crimen de las turistas francesas en Salta, la investigación judicial sumó un nuevo capítulo con la designación de una unidad fiscal que reactivó distintas líneas de análisis.
Según reveló el periodista especializado Víctor Sacca en Agenda Abierta, actualmente hay al menos 13 personas bajo investigación por su posible vinculación con el caso.
Siete nombres «muy comprometidos»
De acuerdo a la información difundida, dentro de ese grupo habría siete personas con un nivel de implicación más relevante.
«Son personas que la nueva fiscalía estaría investigando. No necesariamente son los autores, pero sí posibles involucrados», explicó Sacca.
Uno de los datos más sensibles es que entre los señalados habría efectivos policiales, lo que vuelve a poner el foco en el accionar de las fuerzas durante la investigación original.
Un caso marcado por la polémica
El expediente judicial tuvo múltiples idas y vueltas desde el inicio. En 2014, tras el juicio oral, fue condenado Gustavo Lasi, mientras que Santos Clemente Vera y Daniel Vilte fueron absueltos.
Posteriormente, la situación de Vera cambió: su absolución fue revocada en 2016 y regresó a prisión, hasta que finalmente recuperó la libertad por decisión de la Corte Suprema en 2024.
Las dudas que nunca se aclararon
Uno de los puntos que vuelve a generar interrogantes es la actuación policial durante la investigación inicial.
Sacca recordó el caso del efectivo Walter Mamaní, quien halló vainas servidas en el lugar donde aparecieron los cuerpos un día después de que otro operativo, con detector de metales, no encontrara ningún elemento.
También mencionó la intervención del comisario Néstor Piccolo, quien había participado del procedimiento previo sin resultados positivos.
«Ese hallazgo posterior no tiene explicación clara«, sostuvo el periodista.
El rol clave de un celular
Otro elemento central en la causa fue el uso del teléfono celular de una de las víctimas, que permitió activar la investigación.
Según lo reconstruido, María Fernanda Cañizares -entonces pareja de Lasi- habría recibido objetos robados, entre ellos el teléfono, y al colocarle un chip se detectó actividad que permitió avanzar en las primeras diligencias.
Posteriormente, Cañizares fue citada como testigo y luego desvinculada del expediente.
Un caso abierto
La reactivación de la causa marca un nuevo intento por esclarecer uno de los hechos más conmocionantes en la historia reciente de la provincia.
Con nuevas líneas investigativas y nombres bajo análisis, la expectativa se centra en determinar si finalmente podrán aclararse las responsabilidades que durante años quedaron bajo sospecha.
