El Lobo Platense planteo una estrategia que le dio resultado y se llevó un triunfo que le da aire, para buscar la clasificación.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
En la noche del viernes, con la luna tucumana de testigo, Gimnasia y Esgrima La Plata le ganó en el José Fierro a Atlético Tucumán por 2 a 1; partido correspondiente a la novena fecha de la zona 1 de la Copa de la Liga Profesional de Fútbol.
Cristian Tarragona, uno en cada tiempo (el segundo de penal), hizo los goles del conjunto de Néstor «Pipo» Gorosito; Marcelo Ortiz, en la etapa inicial, había anotado el empate transitorio para Atlético, que terminó con diez jugadores por la expulsión de Ramiro Carrera,
Entre la revisión del VAR y el árbitro Jorge Baliño de la jugada que derivó en el penal para Gimnasia, y la caída de proyectiles desde las tribunas del «Decano» (uno de los cuales impactó en el rostro del asistente José Castelli), el partido estuvo detenido más de 15 minutos en el segundo tiempo.
El local se paró mejor en los primeros minutos, pero el dominio le duró lo que tardó Brahian Alemán en hacerse cargo del medio: el uruguayo encontró los espacios y, desde ahí, asociado a Sosa, manejó los hilos de su equipo y del encuentro.
Con el correr de los minutos, El «Lobo» fue creciendo en su juego, aprovechando las limitaciones del equipo tucumano. Llegaba con frecuencia al arco de Campisi, hasta que quebró la paridad. A los 16m Ramírez se fue por izquierda y cedió a Tarragona, cuyo remate desde dentro del área se desvió en Thaller y se convirtió en el 1 a 0.
Los momentos posteriores, condicionado por la reprobación de sus hinchas, fueron los peores para el «Decano. Para su fortuna Gimnasia no estuvo fino en los últimos metros y no pudo sacar más ventaja.
Minutos antes de que caiga el telón del primer tiempo, al defensor Ortiz le quedo servida la pelota dentro del área, después de una serie de rebotes y batió a Rey, para poner el 1 a 1 transitorio. El gol fue un paño frio para los que estaban en las tribunas y para los que estaban adentro de la cancha.
El Decano no daba una buena imagen en el verde césped, y algunos hinchas hacían «papelones» en las tribunas. «Una más y se termina», amenazó Baliño y lo reprodujo la voz del estadio. El ambiente en «25 de Mayo y Chile» quedó caldeado, a partir de entonces. El despliegue del operativo policial, dejó mucho que desear, hacían presencia donde caían los rollos y no desde los lanzaban.
Atlético Tucumán, en ese marco, se repitió en las imprecisiones y nunca encontró los caminos al empate. Gimnasia se acomodó al desarrollo del encuentro, no pasó ni generó grandes sobresaltos y cosechó tres puntos que lo acercaron a la zona de clasificación.
«El Gigante del Norte» sigue apichonado y cayendo en picada, está firme en el el último puesto de su zona (con Talleres) y el futuro se divisa muy oscuro.
En la próxima fecha, la décima, Atlético Tucumán visitará a Defensa y Justicia (domingo 17 a partir de las 14.00) y Gimnasia y Esgrima recibirá a Sarmiento de Junín (viernes 15 a las 21.30).
