Habló Rocío Castrillo, otra joven maltratada por la dirigente de la Tupac Amaru: “Llegaban bolsos con plata para pagarle a gente de todo Jujuy”.
Hugo Roldán
El Federal Noticias

El domingo pasado, en una entrevista periodística, Mirta «shakira» Guerrero, una ex-colaboradora de Milagro Sala en la agrupación Tupac Amaru, dio detalles sobre los viajes al exterior que hacían la líder piquetera y sus principales referentes, todos se trasladaban en primera clase y con viáticos que venían de fondos públicos.
Milagro Sala está cada vez más complicada en la causa que la justicia jujeña la investiga, junto con su familia y colaboradores. Ahora, quien se anima a declarar públicamente es otra joven colaboradora.
Rocío Ludmila Castrillo fue otra testigo del manejo de dinero por parte de la Tupac Amaru y de su jefa, Milagro Sala. Castrillo es una joven de 22 años que vivió durante ocho en el Barrio Alto Comedero, construido en un sector por la organización, conocido como “El Cantri”.
Rocío vivió junto a su mamá y a nueve hermanos en el barrio hasta el 2013, cuando una de sus hermanas se suicidó. El estremecimiento de ese episodio, las llevó a dejar el barrio.
Aunque ni ella ni su familia tuvieron algún rol orgánico en la organización social de Sala, su vínculo con la Tupac viene por el lado de su participación en el Centro Cultural del barrio.
A partir de esa incursión, pudo ver cómo Milagro Sala ordenaba el famoso “Día de pago”. Y lo recuerda con lujo de detalles. “Ese día, venía a cobrar gente de toda la provincia a la sede de la Tupac Amaru o a la estación recuperada del ferrocarril”, según contó Castrillo a Infobae.
Castrillo asegura que “todo el mundo sabía” que Mirta Guerraro, alias “Shakira”, Patricia Cabana, alias “Pachila” y Patricia Jaldín eran quienes “iban a buscar la plata al Banco Nación”. Y agrega, con seguridad: “Siempre iban al Banco Nación, no iban a otro banco. Viviendo en el barrio Tupac te dabas cuenta de todo”.
Durante el juicio de la causa “Pibes Villeros”, el testigo Daniel Alejandro Mancilla había deslizado el circuito de cobros y pagos de la Tupac. “Para los sueldos se armó un grupo que integraba la mesa de pagos”, testimonió Mancilla.
En otro tramo de aquella declaración, el testigo detalló que “del grupo de pago eran solamente integrantes de la Tupac y después se sumó el contador Chumacero, la escribana Trenque eh bueno, el doctor Paz, el profesor Esquivel, la hija de Milagro Sala; y el grupo de Finanzas que era parte también de la sede”.
Ante la consulta de los magistrados sobre de dónde provenía ese dinero, Mancilla reveló: “Eran todos fondos que llegaban para distintas obras. Y de algunos programas también que no eran de cooperativas”.
Rocío Castrillo también afirmó que, durante uno de los Días de pago de la Tupac, cuando ella tenía sólo 10 años, Milagro Sala la insultó a ella y a su hermana. “Teníamos que ir con nuestros padres a cobrar, pero ese día mi mamá trabajaba hasta tarde y no podía ir. Nosotras necesitábamos el dinero. Ese día estaba Milagro. Yo era chica. Me acerqué a ella y le expliqué que mi mamá no podía ir y ella me respondió: “Qué mierda me importa”. No nos pagaron nada y nos fuimos llorando”, relató la joven.
“Milagro Sala le hizo mucho daño a la gente de acá. Todavía tiene mucho poder, por eso hay gente que no se anima a hablar”, finaliza Castrillo.
