La argentina ya lleva ganando 6 partidos seguidos en suelo francés, tras superar la Qualy y meterse por primera vez en su historia en octavos de final. Hacía 9 años que una representante del tenis femenino nacional no llegaba a esa instancia, la última había sido Gisela Dulko en 2011.
Su próxima rival saldrá del duelo entre la checa Barbora Krejcikova (114° en ranking WTA) y la búlgara Tsvetana Pironkova (157°), por lo que las chances de estar entre las 8 mejores son importantes.
La última argentina en un cuadro principal de Roland Garros había sido Paula Ormaechea, quien en el 2014 accedió hasta la tercera ronda tras caer derrotada ante la rusa Maria Sharapova.
El gran objetivo para la rosarina Podoroska será pegar el salto a los cuartos de final. La última vez que hubo una argentina en la parte final del cuadro fue en 2004 con Paola Suárez.
En aquel año, una de las tenistas argentinas más importantes de la historia logró dar el golpe sobre la mesa en cuartos de final y eliminó a María Sharapova (6-1 y 6-3) para acceder a las semifinales, donde terminó su sueño al caer ante la rusa Elena Dementieva por 6-0 y 7-5.
Nadia Podoroska ya se aseguró el mejor ranking de su carrera, estará entre las 100 mejores del mundo y sueña con hacer historia. Téngale fe, que condiciones le sobran.
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