
SANTA FE – A solo 10 meses de haber asumido el cargo, la diputada provincial Amalia Granata, que preside el bloque «Somos Vida», perdió el acompañamiento político de los cinco integrantes de su sector y ahora tendrá un bloque unipersonal, muy lejos de las aspiraciones que había expresado en su momento.
Hasta esta semana, la única que la seguía acompañando, pero que se despegó del sector cansada de las actitudes de la mediática, es Betina Fiorito.
«Decidimos conformar un nuevo bloque legislativo bajo el nombre ‘Somos Vida Santa Fe’. La decisión, de estrictas razones políticas, cuenta con el apoyo de dirigentes políticos, militantes, referentes sociales», anunció el nuevo espacio de Fiorito.
El «coqueteo» político con «Cambiemos» y sectores que desde su propio sector definieron como «los libertarios», terminaron desencadenando la ruptura del bloque.
Aseguran que algunos muy cercanos a Granata conversaron con dirigentes que elaboran sus nuevos espacios en la política nacional, como Ricardo López Murphy y José Luis Espert.
Granata había ingresado a la política por la puerta grande. En 2019, en su primera elección, representando a los pañuelos celestes y en contra de la interrupción legal del embarazo, cosechó 300 mil votos lo que la llevó a colocar seis diputados en la Legislatura de Santa Fe, igual cantidad de legisladores que el propio partido justicialista que gobierna esta provincia.
La cámara baja santafesina es comandada por el Frente Progresista que lidera Miguel Lifschitz y que tiene 28 de los 50 diputados.
De esta forma, la alianza de Amalia Granata que había obtenido seis escaños en las elecciones legislativas del 2019 quedó partida en tres pedazos: los católicos y evangélicos de «Somos vida y familia» (cuatro diputados), Florito de «Somos Vida Santa Fe» y Granata de «Somos Vida».

