Un informe de Adecco Argentina revela que las compañías abandonaron el «modo supervivencia». Siete de cada diez firmas ven con buenos ojos la reforma laboral para dar previsibilidad, aunque advierten dificultades para hallar perfiles técnicos y cumplir expectativas salariales.
Por Redacción El Federal Noticias

El mercado laboral argentino ha comenzado a transitar una nueva etapa. Tras años de incertidumbre y contrataciones «a cuentagotas», el 2026 arranca con una señal de cautela optimista: las empresas están dejando atrás la lógica defensiva para entrar en la era de la competitividad. Según el informe «Mercado laboral 2026» de Adecco Argentina, el 84% de las organizaciones proyecta sostener o incrementar su dotación de personal este año.
Sin embargo, el optimismo no es ciego. El desafío ya no es solo generar el puesto de trabajo, sino encontrar quién pueda ocuparlo. La escasez de habilidades técnicas y las brechas salariales aparecen como los grandes muros que separan a la oferta de la demanda.
El factor «Reforma Laboral»: previsibilidad sobre la mesa
Uno de los datos más potentes del relevamiento es el respaldo empresarial a los cambios normativos. 7 de cada 10 empresas consideran que una reforma laboral tendrá un impacto positivo en la contratación.
No obstante, desde el sector advierten que la ley por sí sola no es magia. «No creemos que la reforma se traduzca en una creación inmediata de empleo, pero sí aporta la previsibilidad necesaria para que las empresas tomen decisiones con claridad y se favorezca la formalización», explicó Patricio Dewey, Director Comercial de Adecco Argentina. En definitiva, la inversión sigue siendo el motor real, pero el marco legal es el aceite que permite que ese motor arranque.
El fin del «home office» total y el regreso a la oficina
El 2026 marca también un punto de inflexión en la modalidad de trabajo. El idilio con el trabajo remoto absoluto parece estar llegando a su fin:
El 50% de las empresas proyecta un esquema predominantemente presencial.
El 42% mantendrá modelos híbridos.
Apenas un 8% continuará con la modalidad 100% remota.
Esta tendencia responde a una necesidad de las organizaciones de recuperar la «cultura organizacional» y el trabajo colaborativo cara a cara, aunque la oficina se redefine ahora más como un espacio de encuentro que de control.
Los obstáculos: ¿Por qué cuesta contratar?
A pesar de las ganas de crecer, las empresas chocan con una realidad económica y educativa compleja. Los principales frenos para cubrir vacantes en este 2026 son:
Expectativas salariales (36%): La inflación acumulada y la pérdida de poder adquisitivo hacen que los candidatos pidan sueldos que muchas firmas aún no pueden costear.
Escasez de habilidades técnicas: Falta personal especializado en áreas críticas de producción y tecnología.
Falta de líderes capacitados: Hay una carencia de mandos medios con habilidades para gestionar equipos en contextos de cambio.
En este escenario, la «propuesta de valor» (beneficios, clima laboral y equilibrio vida-trabajo) se vuelve la única carta que tienen las empresas para seducir a un talento que se ha vuelto sumamente selectivo. El mercado laboral 2026 ya no premia al que ofrece un escritorio, sino al que ofrece un proyecto de carrera sustentable.
