El sacerdote, condenando a 15 de prisión por abuso sexual infantil, solicitó la libertad anticipada al cumplir dos tercios de la condena.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- En la mañana de este jueves, la excarcelación del padre Julio César Grassi, sentenciado a 15 años de cárcel por dos hechos de abuso sexual, podría adelantarse. Se llevará a cabo una audiencia clave para definir su situación.
El abogado de las víctimas, Juan Pablo Gallego, consideró que se encuentra «preocupado» por lo que puede pasar con el sacerdote.
La condena establece que Grassi debería ser excarcelado en mayo de 2028, pero pidió que la Justicia revise su posible “liberación anticipada», algo que el Tribunal en lo Criminal N°1 de Morón deberá resolver este jueves a las 11 horas.
El letrado Gallego señaló que tiene los elementos necesarios para evitar que el cura sea beneficiado con la libertad.
“Voy a exponer y alegar los motivos por los cuales Grassi no puede salir. En primer lugar porque el propio Código Penal establece que no es un beneficio que puedan pedir los delincuentes sexuales, por otro lado, el acusado hizo ese pedido por escrito y el tribunal de alguna manera abrió el incidente a prueba, se le pidió una pericia psicológica a la cual él se opuso y por último, hubo mucho cabildeo con el informe carcelario”, precisó Gallegos sobre las razones por los que no tendrían que darle la libertad.
También admitió que Grassi es un “poderoso” que siempre “aprovecha” algún momento de “distracción” para obtener ventajas.
Mientras estaba privado de la libertad, Grassi se recibió de abogado y en esta audiencia clave se representará a sí mismo, algo que no habría ocurrido en otras causas.
En junio de 2009 cuando el TOC N°1 de Morón lo sentenció a 15 años de prisión por los delitos de abuso sexual agravado por ejercer el rol de sacerdote, estar encargado de la educación y la guarda del menor en víctima.
En el juicio se comprobó que Grassi atacó en 1996 a dos menores en la Fundación Felices los Niños, la cual había creado años atrás.
En 2017, la Corte Suprema de Justicia dejó firme la condena y quedó alojado en el Pabellón N° 6 de la Unidad Penitenciaria N° 41, sector donde están los presos con buena conducta.

