El Presidente y su Gabinete harán un balance de los 2 años gestión y analizarán las prioridades políticas y económicas para el 2026.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- A solo 9 días de «consumir» todo el almanaque, el presidente Javier Milei convocó a su Gabinete a un encuentro informal en la Quinta de Olivos, con un doble objetivo: hacer un balance del 2025 y comenzar a ordenar la hoja de ruta de cara al 2026.
La reunión se realizará ésta noche, y tendrá como excusa un asado, pero funcionará como una instancia clave de coordinación interna y señal política hacia adentro y afuera del Gobierno.
La convocatoria incluye a ministros y secretarios del Gabinete Nacional. También participarán figuras centrales de la mesa política de La Libertad Avanza: el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y la senadora Patricia Bullrich.
La residencia presidencial volverá así a ser escenario de una foto de unidad libertaria, en línea con el encuentro realizado a fines de 2024, cuando Milei cerró su primer año de gestión con una cena distendida junto a sus funcionarios.
El Gobierno llega con un año de gestión más consolidado, pero también con desafíos políticos más complejos.
La foto del «asado de fin de año» tendrá una serie de cambios, producto de la reconfiguración política posterior a las elecciones. Entre las caras nuevas se destacan Diego Santilli en el Ministerio del Interior, Alejandra Monteoliva en Seguridad y Carlos Presti en Defensa, incorporaciones que el jefe de Estado considera claves para la denominada “segunda etapa” de su administración.
Más allá del tono informal de la reunión, el trasfondo es claramente político. El Gobierno atraviesa días decisivos en el Congreso, donde el próximo 26 de diciembre el Senado debatirá el Presupuesto 2026 en el marco de las sesiones extraordinarias.
El líder libertario internacional aprovechará el brindis, para destacar los indicadores económicos que el Gobierno considera positivos, como la consolidación del superávit fiscal y la desaceleración inflacionaria, y para plantear el 2026 como un año clave para profundizar reformas estructurales. La idea de una “nueva fase” del gobierno libertario, con mayor énfasis en cambios de fondo, vuelve a aparecer como eje del discurso presidencial.

