Referentes peronistas y militantes cuestionaron en redes sociales la cercanía política del gobernador Osvaldo Jaldo con el Gobierno nacional. Apuntan al respaldo legislativo a medidas de Javier Milei y advierten sobre el impacto en la identidad del peronismo tucumano.

TUCUMAN.- En medio del debate nacional por la reforma laboral y de las tensiones entre la Casa Rosada y los gobernadores, en Tucumán comenzaron a multiplicarse los cuestionamientos dentro del propio peronismo hacia el gobernador Osvaldo Jaldo por su relación con el presidente Javier Milei.
A través de redes sociales, dirigentes y militantes peronistas expresaron críticas directas al mandatario provincial por lo que consideran un alineamiento político con el Gobierno nacional. Los cuestionamientos se enfocan en el acompañamiento a la reforma laboral por parte de los diputados tucumanos que integran el bloque Independencia y que responden políticamente a Jaldo.
Entre las críticas más visibles se encuentran publicaciones del ex funcionario kirchnerista Juan Carlos Molina, ex titular de la Sedronar, quien señaló que el gobierno provincial mantiene una relación de cooperación con la administración libertaria que, a su juicio, contradice la identidad histórica del peronismo.
Los planteos se intensificaron en las últimas horas, cuando la diputada Gladys Medina —esposa del ministro del Interior, Darío Monteros— firmó el dictamen para que la reforma laboral llegue al recinto de Diputados. También generó críticas que, junto a sus pares de bloque Javier Noguera y Elia Fernández de Mansilla, haya contribuido a que el oficialismo consiguiera quórum.
Un vínculo que genera tensiones internas
La relación entre Jaldo y la Casa Rosada ya había generado tensiones dentro del justicialismo local. Tras la aprobación de la Ley Bases en el Congreso, el respaldo de legisladores tucumanos cercanos al gobernador abrió una fuerte interna en Unión por la Patria y motivó acusaciones de “acompañamiento” al oficialismo nacional.
El propio presidente Milei, durante un acto realizado en Tucumán en 2024, agradeció públicamente el apoyo de Jaldo a su gestión y destacó el acompañamiento de gobernadores que no pertenecen a La Libertad Avanza. Ese gesto fue interpretado por sectores del peronismo como una señal de cercanía política que aún genera debate interno en la provincia.
Críticas desde el propio peronismo
En los mensajes difundidos en redes, distintos dirigentes cuestionaron lo que interpretan como una postura “funcional” al Gobierno nacional y plantearon que el peronismo tucumano debería asumir un rol más confrontativo frente a las políticas económicas y laborales impulsadas por la administración de Milei.
Si bien las críticas no provienen de la conducción formal del PJ provincial, reflejan un malestar creciente en sectores militantes y dirigentes intermedios que consideran que la estrategia de diálogo con la Nación puede tener costos políticos en el electorado peronista.
Hasta el momento, el Gobierno provincial no respondió directamente a estos cuestionamientos. En distintas oportunidades, Jaldo defendió su postura de diálogo con la Nación al sostener que busca garantizar recursos y obras para la provincia en un contexto económico complejo.
En redes sociales también reapareció un recuerdo de la última campaña electoral, cuando Jaldo encabezó la lista de diputados nacionales con la promesa de “cortarle la melena al león”. Hoy, sus críticos sostienen que los legisladores que le responden terminan siendo funcionales a La Libertad Avanza, lo que alimenta la discusión interna dentro del peronismo tucumano.
