La asesora de Incapaces de Joaquín V. González, Susana Zenzano Poma, confirmó que se registra un aumento de casos en las instituciones educativas de la provincia. Recordó que están previstas sanciones para los padres de los niños que agreden.

Las denuncias por situaciones de bullying aumentaron de manera significativa en Salta durante este último tiempo, según advirtió la asesora de Incapaces de Joaquín V. González, Susana Zenzano Poma.
En este sentido, remarcó que las escuelas tienen la obligación de intervenir desde el primer momento mediante un protocolo establecido por el Ministerio de Educación e instó a los padres a informar en las instituciones educativas ante la primera señal de un presunto caso de bullying.
Además, aclaró que para que una situación sea considerada bullying no alcanza con un hecho aislado. “Tiene que tratarse de una conducta sistemática, reiterada, un acoso o persecución hacia la víctima, ya sea mediante agresiones verbales, físicas o a través de las redes sociales”, señaló.
Qué deben hacer los padres
Zenzano Poma recomendó que los padres informen la situación a la escuela y exijan que se labre un acta dejando constancia de la denuncia.
A partir de allí, el establecimiento educativo debe activar el protocolo previsto por la Resolución 115/2026 del Ministerio de Educación, iniciar un procedimiento administrativo y convocar a los padres del estudiante agresor para comprometerlos a adoptar medidas que permitan modificar la conducta.
Cuándo interviene el Ministerio Público
La asesora aclaró que el Ministerio Público no reemplaza la actuación de las escuelas, sino que interviene cuando los padres del agresor incumplen las medidas dispuestas o cuando, pese a las actuaciones escolares, la violencia continúa.
En esos casos puede solicitar la intervención del Juzgado de Garantías para aplicar la nueva ley contravencional sobre bullying, vigente desde mayo de 2026, que prevé sanciones para los padres que incumplen sus deberes de responsabilidad parental. Las penas pueden consistir en multas o arresto.
Talleres y acompañamiento psicológico
Además del procedimiento administrativo, las escuelas deben implementar talleres de convivencia para todo el curso y garantizar el acompañamiento psicológico de los estudiantes involucrados.
La asesora indicó que, en muchos casos, el niño o adolescente que agrede también atraviesa situaciones de vulnerabilidad dentro de su hogar.
“Generalmente el agresor está viviendo una situación de abandono, maltrato o desamor en su casa. Por eso también hay que trabajar con su familia para revertir la conducta”, sostuvo.
Las causas más frecuentes
Entre los motivos que originan los episodios de bullying aparecen las discriminaciones por características físicas, situación económica, color de piel u orientación sexual, aunque la funcionaria destacó que detrás de muchas conductas agresivas existen conflictos familiares que requieren intervención profesional.
Finalmente, señaló que si bien los casos se presentan tanto en el nivel primario como secundario, la mayor incidencia se observa entre los adolescentes de 12 años en adelante, y pidió no “minimizar ninguna situación de violencia escolar” para evitar consecuencias más graves en las víctimas.
