Con la economía de la provincia andina en cesación de pagos, el mandatario peronista, que se presenta como alternativa a Milei, dio rienda suelta a la segunda emisión del papel provincial.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
LA RIOJA.- El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, puso en circulación su cuasimoneda, el “Chacho“, nombrada así en honor al caudillo riojano “Chacho” Peñaloza, en medio de una situación marcada por la cesación de pagos o default. La suma emitida alcanza los 4.000 millones de “Chachos” o, como se le llama formalmente, Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE).
La emisión de esta cuasimoneda alcanza unos 80.000 beneficiarios, lo que implica que la mencionada suma total se reparte en 50.000 chachos por empleado estatal.
La única provincia en default
Una publicación del diario La Nación indica que el Gobierno riojano, expresó que la emisión apunta a asistir a trabajadores y al sector comercial. Su ministro de Hacienda, Fabián Blanco, considera que el BOCADE “es un éxito”, a lo que agregó: “Con esta medida podemos atacar dos demandas: una, la del empleado, y otra, la del sector económico de la provincia”.
La circulación de los «Chachos» se sostiene sobre la base de la aprobación de la Legislatura de La Rioja, de una emisión de cuasimonedas equivalentes a $ 22.500 millones. Un 30% de lo emitido se destina al pago de salarios.
Los “Chacho” son la única y primera cuasimoneda emitida desde la crisis de 2002, año en los que este tipo de denominaciones afloraron en todas las provincias ante la escasez de circulante en pesos argentinos al final de la Convertibilidad.
Esta medida se da, porque la provincia de La Rioja se encuentra en cesación de pagos. Es la única provincia del país que atraviesa esta situación, y aún no logró renegociar ni regularizar el pago a bonistas internacionales.
Cada “Chacho” vale, en teoría, un peso argentino, y puede usarse para pagar consumos en comercios adheridos o para el pago de impuestos provinciales, tasas municipales y servicios públicos de gestión provincial.
La emisión que tuvo lugar en la jornada de ayer, tiene validez hasta el 29 de diciembre, lo que implica que el objetivo no es que la gente atesore la moneda, sino que estas se vuelquen al consumo.

