Al igual que en la Villa 31, la Ciudad puso en marcha un operativo de seguridad en La Paternal que incluye el control de accesos, secuestro de autos abandonados e inspección a corralones para frenar el crecimiento vertical del asentamiento.
Redacción EL FEDERAL NOTICIAS

BUENOS AIRES.- El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires intensificó las medidas para contener la expansión no autorizada de los barrios populares porteños. Con el foco puesto en el riesgo estructural que implica el crecimiento vertical indiscriminado, el Ejecutivo porteño dispuso restringir el ingreso, traslado y acopio de materiales de construcción en el asentamiento “La Carbonilla”, ubicado en el barrio de La Paternal.
La medida, articulada a través de la Resolución 472 del Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC), replica el esquema preventivo que ya se aplicó en la Villa 31 de Retiro. El plan establece la elaboración de un protocolo estricto para el registro y autorización de insumos de obra, con el objetivo central de frenar la construcción de nuevas edificaciones o ampliaciones no reguladas.
Supervisión en el territorio y despliegue de seguridad
El operativo de ordenamiento e inspección fue supervisado en el lugar por el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, junto al jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, el ministro de Seguridad, Horacio Giménez, y la cúpula de la Policía de la Ciudad liderada por el comisario general Diego Casaló.
El despliegue contó con la participación de más de 100 agentes pertenecientes a diversas áreas del Estado, como Desarrollo Humano, la Agencia Gubernamental de Control (AGC), el IVC, el área de Fiscalización, e Higiene Urbana de la Comuna 15.
Durante la jornada se llevaron a cabo controles sobre la vía pública que incluyeron:Inspección de comercios: Controles exhaustivos a locales del barrio, con foco en corralones de materiales de construcción, locales de telefonía celular, distribuidoras de bebidas y depósitos de garrafas.
Saturación y seguridad: Verificación de accesos al predio y remoción de chatarra junto al acarreo de vehículos abandonados.
Fiscalización de obras: Identificación de construcciones en falta para su posterior clausura semanal a cargo de la AGC.
De casillas a torres informales: la alerta por el riesgo estructural
Nacido a fines de 2001 sobre terrenos nacionales linderos a las vías del Ferrocarril San Martín —entre las calles Perú, Manuel Trelles, Añasco y Espinosa—, el asentamiento La Carbonilla registró una rápida expansión demográfica que hoy supera los 4.000 residentes.
Sin embargo, la principal preocupación de las autoridades y de los vecinos linderos radica en la acelerada elevación de las estructuras. Un relevamiento técnico elaborado por la Dirección General de Abordaje Territorial advirtió sobre un proceso crítico de edificación en altura: se detectaron sobreconstrucciones informales que van desde los 3 metros hasta estructuras precarias que alcanzan entre 12 y 20 metros de altura, lo que genera severos peligros de colapso y agrava las condiciones de hacinamiento.
«Ley y orden en toda la Ciudad»
En el marco del operativo, Jorge Macri remarcó que las restricciones se encuadran en la política de ordenamiento del espacio público que viene impulsando la gestión para garantizar que existan las mismas normas en todos los barrios de la Capital Federal.
«Estamos haciendo cumplir las reglas, con más seguridad y mejores condiciones de vida para los vecinos. No vamos a permitir que ninguna villa siga creciendo. Ley y orden en toda la Ciudad», enfatizó el mandatario porteño. Desde el Gobierno de la Ciudad señalaron que estas intervenciones semanales continuarán de manera coordinada entre la Policía de la Ciudad y la Secretaría de Hábitat e Integración Social, alineándose con las acciones previas de recuperación de inmuebles usurpados, desalojo de venta ilegal en la vía pública y desmantelamiento de obras clandestinas.
