El incremento del valor informal de la moneda norteamericana tiene que ver con la desconfianza hacia el Gobierno, según analistas.

Malas noticias. El salto del dólar blue a 200 pesos, en sintonía con el aumento del dólar libre (contado con liqui) a 217 pesos pone en jaque la estrategia del oficialismo para dar vuelta el resultado de las PASO.
Apenas se conoció el resultado de las elecciones del 12 de septiembre último, desde la Casa Rosada activaron el «Plan platita», en base a unas declaraciones del ex ministro de Salud de Buenos Aires, Daniel Gollán, que había señalado que «con un poco más de platita en el bolsillo» el Gobierno no hubiese sufrido la paliza electoral en gran parte del país.
Pero la incertidumbre sobre las variables económicas, la alta inflación que golpea en el bolsillo de todos los argentinos producto de la emisión monetaria y el descontrolado gasto público, hace que el plan platita quede desdibujado ante tantas malas noticias económicas.
Lo concreto que el valor del dólar blue alcanzó los 200 pesos, en la tercera suba consecutiva, y la brecha entre el tipo de cambio informal y el oficial mayorista, que cotizó a $99,96, llegó al 100%. Si bien luego recortó el alza y volvió a los $199, es un hecho que la dolarización preelectoral se hace sentir y presiona sobre las cotizaciones alternativas de la divisa.
El precio del dólar blue empezó a escalar en la segunda mitad del mes pasado. El 18 de octubre, la cotización paralela tocó un mínimo mensual de $185,50. Desde ese momento, ganó $13,50.
Más allá del blue, que es un mercado informal y mueve poco volumen, el resto de las cotizaciones alternativas del dólar también exhiben la fuerte demanda de billetes estadounidenses por parte de los argentinos.
Los tipos de cambio financieros, que surgen de comprar un bono en pesos y venderlo en dólares, llegaron a superar los $217 en los segmentos con baja intervención oficial. Sobre el final de la rueda, no obstante, los precios recortaron parte de las subas.
Aquellos que se dolarizaron este jueves con el bono Global 30, por ejemplo, accedieron a un tipo de cambio que cerró en $201,64 si depositan las divisas a nivel local (dólar Mep). Por el contrario, pagaron $214,09 quienes buscaban girar los dólares al exterior (contado con liquidación). A media rueda, esas cotizaciones llegaron a estar arriba de los $205 y de los $217, respectivamente. El tipo de cambio que surge de la compraventa de cedears, en tanto, finalizó en $216,61.
En cambio, aquellos que operaron dólar Mep o contado con liquidación mediante el bono AL30 obtuvieron un tipo de cambio de $180,60. La explicación detrás de ese valor son las compras y ventas de ese título que el Banco Central hace diariamente para acotar el movimiento del tipo de cambio implícito.
“Hoy contamos con múltiples tipos de cambio. Si bien existen paralelos como el Mep o el contado con liquidación, la realidad es que estos están intervenidos y regulados, por lo que su precio es menor. El dólar en $200 se vio en los mercados más libres, que expresan fehacientemente el valor del peso y las expectativas de las personas”, explicó Matías De Luca, economista de LCG.
Las razones de la disparada
Para los analistas, la suba del blue es un reflejo de la desconfianza, la incertidumbre que generan la elecciones legislativas y la emisión monetaria que el Banco Central hizo para financiar el gasto público.
“Lo que vemos en el mercado cambiario es un reflejo de la incertidumbre, por dos cuestiones. Una caída de la demanda de pesos, reflejo de que el Gobierno está emitiendo más pesos para financiarse. Esto significa que hay más pesos en la calle de los que la gente quiere en este contexto de alta inflación, tasas de interés bajas y un cepo cada vez más fuerte que hace difícil hacerse de dólares. Eso lleva a que el dólar blue siga subiendo”, sintetizó María Castiglioni, directora de C&T asesores económicos.
“No creo que se trate de un overshooting (sobrereacción, en inglés), sino de una corrección de un dólar que se encontraba algo planchado. En definitiva, el precio del dólar es la contracara de nuestra confianza en el peso. La incertidumbre política y económica lleva a que las personas busquen refugio en otras monedas”, completó De Luca.
El dólar blue llegó a $200 y el “contado con liqui” libre superó los $217: ¿valor real o exageración?
A su turno, Castiglioni coincidió: “No parece un overshooting sino una consecuencia del agravamiento de una situación que ya se venía dando. El nerviosismo aumenta cerca de las elecciones porque hay una expectativa de que, luego de la votación, el dólar oficial se acelere un poco más. El problema es cómo se corregirá la situación. Puede ser con más trabas, cepos y controles o con un programa económico que permita generar más certidumbre y equilibrar el mercado de dinero para que la gente no quiera seguir huyendo del peso”.
En la misma línea, De Luca señaló que la cotización informal del dólar estaba retrasada con relación a otros valores de la economía. El dólar blue avanzó 20,5% en lo que va del año, debajo de la inflación estimada para el mismo período, que ronda el 40%. Algo similar sucede con los dólares financieros regulados.
“Si bien se trata de una cuestión de confianza, también es cierto que en lo que va del año la inflación fue 37% mientras que el contado con liquidación aumentó alrededor de 25%, lo que se traduce en una apreciación real de 9%. Por eso, era esperable una corrección”, resaltó De Luca.
