
SAN MIGUEL DE TUCUMAN.- «La pandemia nos cambió la agenda. Como a todo el mundo. La diferencia es que el mundo entero no tuvo que encontrarse con la pandemia después de Macri». De esta manera, el presidente Alberto Fernández intentó justificar el desastre en el que se encuentra el país, en un encuentro en esta provincia junto a parte de su gabinete y a industriales del NOA y del NEA.
La visita de Fernández había generado cierta expectativa por el anuncio de la prórroga de la ley de biocombustibles, que vence en mayo próximo. El proyecto tiene media sanción en el Senado y falta que Diputados lo convierta en ley.
Sin dar grandes definiciones al respecto, Fernández dijo: «El Norte no tiene que preocuparse por el biodiesel y el bioetanol porque allí ha habido una inversión muy grande y lo que hay que hacer es preservar esa inversión». Nada nuevo bajo el sol.
«Lo que hay que hacer es hacer que las cosas funcionen, porque tal como está, no está funcionando», señaló Fernández.
Si bien los empresarios tucumanos y la dirigencia política dio por sentado que se prorrogará la ley de biocombustibles, no se llevaron certezas tras la visita del primer mandatario, que llegó a esta provincia junto con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el ministro de Economía, Martín Guzmán; el ministro del Interior, Wado de Pedro y el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas.
«A mi no me asusta el debate, me asustan las mentiras», dijo Fernández que se cansó de mentir en la campaña electoral (como con el aumento a los jubilados, por ejemplo) sino que ahora también miente descaradamente como presidente.
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