El Gobernador, el Vicegobernador y la Intendenta mantuvieron una reunión en el Palacio Municipal. El trasfondo de un encuentro que buscó mostrar distensión y unidad institucional en medio de las especulaciones políticas.
Redacción El Federal Noticias

TUCUMAN.– En política, los gestos y las imágenes suelen hablar más alto que los discursos. En un escenario provincial marcado por las especulaciones sobre un distanciamiento entre la Casa de Gobierno y la Intendencia capitalina, el gobernador Osvaldo Jaldo, el vicegobernador Miguel Acevedo y la intendenta Rossana Chahla se encargaron este martes de escenificar una fuerte postal de unidad.
La excusa formal fue una mesa de trabajo técnica en el Palacio Municipal de 9 de Julio y Lavalle para coordinar acciones sobre el transporte público, la obra pública hídrica y la infraestructura de servicios. Sin embargo, el verdadero dividendo del encuentro fue de carácter político: poner paños fríos a los rumores de una interna entre la Provincia y el Municipio de San Miguel de Tucumán.
Una foto para la paz social e institucional
Tras semanas de murmullos en los pasillos de la política local respecto a supuestos cortocircuitos en la relación, los tres máximos referentes del oficialismo tucumano optaron por mostrar sincronía total. El mensaje implícito hacia adentro y hacia afuera del espacio fue de gobernabilidad y madurez institucional de cara al año y medio de gestión restante.
«Hay distintas temáticas que venimos hablando, pero que estemos los tres juntos habla muy bien para poder avanzar en temas importantes», subrayó Chahla al finalizar la audiencia, reconociendo —entre líneas— el impacto visual e institucional de la reunión.
Por su parte, el gobernador Jaldo buscó quitarle dramatismo y enmarcar la cita dentro de su agenda habitual de gestión territorial: “Esta visita hay que tomarla como una visita normal. Venimos recorriendo permanentemente municipios y comunas y hoy queríamos visitar a la doctora Chahla”, graficó, en un intento por naturalizar una relación que el arco político miraba con lupa.
Transporte integral y la compleja articulación con la SAT
En el plano estrictamente ejecutivo, los mandatarios repasaron los problemas de fondo que más preocupan a los vecinos de la capital. Uno de los puntos críticos fue la situación del transporte de pasajeros. Al respecto, Chahla adelantó que el Municipio elaboró un diagnóstico integral para optimizar recorridos e incrementar la eficiencia del sistema urbano e interurbano, una problemática que excede los límites de la capital. «El transporte es uno solo en la provincia y tenemos que pensarlo de manera integral», coincidió Jaldo.
El otro eje clave fue la infraestructura sanitaria, un foco histórico de tensiones operativas entre la intendencia y la provincia debido a las roturas de calles. Chahla expuso con crudeza la realidad del subsuelo capitalino: “Las cloacas de San Miguel de Tucumán son del año 1906, tienen 120 años y fueron hechas para una población mucho menor a la actual”.
Para evitar intervenciones superpuestas que derrochen recursos, las autoridades acordaron un esquema de «asfalto coordinado» con la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT). “Primero tiene que trabajar la SAT y después vamos nosotros con la carpeta asfáltica”, resumió la jefa municipal.
Obras por etapas en un contexto de recursos «finitos»
El factor económico nacional y la caída de la recaudación sobrevolaron la mesa de diálogo. La intendenta admitió con pragmatismo que «los recursos son finitos y la situación económica no es la mejor», detallando que en lo que va de su gestión ya se ejecutaron 500 cuadras de pavimento y 1000 de cordón cuneta, pero que las metas habitacionales y viales deberán secuenciarse en etapas.
A su turno, el vicegobernador Miguel Acevedo aportó el respaldo del Poder Legislativo y elogió el pulso de la gestión capitalina: “Hace tiempo que no veía el dinamismo que hoy tiene la capital en materia de pavimentación”, ponderó. Asimismo, garantizó que la Legislatura acompañará las herramientas normativas necesarias para abordar soluciones de escala metropolitana, que incluyan también el tratamiento de los residuos sólidos urbanos.
Con esta reunión de alto voltaje institucional, Jaldo, Chahla y Acevedo firmaron una tregua visual y ratificaron que, pese a la crisis macroeconómica y los ruidos de la política partidaria, la sintonía entre los principales despachos del poder tucumano permanece alineada.
