El dictador ruso había prometido “graves consecuencias político-militares” a la nación escandinava si se acercaba a la OTAN.
Hugo Roldán
El Federal noticias

Valdimir Putin reveló el sábado pasado que su plan para dominar Europa va más allá de Ucrania, incluye a Suecia y Finlandia.
La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, dijo: “Es evidente que el ingreso de Finlandia y Suecia en la OTAN, que es ante todo un bloque militar, tendría graves consecuencias político-militares, que requerirían una respuesta de nuestro país”.
La representante de la diplomacia rusa advirtió además que Moscú estaba al tanto de “los esfuerzos dirigidos de la OTAN y algunos países miembros del bloque, ante todo Estados Unidos, dirigidos a incluir en la Alianza a Finlandia y también a Suecia”.
Suecia anunció que romperá su doctrina de no remitir armas a países en conflicto activo. Enviará equipo militar, incluidos lanzadores antitanques, a Ucrania. y anunció que enviará 5.000 lanzacohetes antiblindaje, 5.000 kits de blindaje, 5.000 cascos y 135.000 raciones de campaña a Ucrania.
La histórica medida adoptada por la premier sueca, Magdalena Andersson, se suma a la decisión también tomada ayer por Alemania, que aprobó el suministro de armas a Kiev.
Compromiso alemán:
“La invasión rusa de Ucrania marca un punto de inflexión en la historia. Amenaza todo nuestro orden de posguerra”, dijo el canciller Olaf Scholz al aprobar su gobierno la entrega de un enorme lote de armas letales a Kiev. “En esta situación, es nuestro deber apoyar a Ucrania en la medida de nuestras posibilidades en su defensa contra el ejército invasor de Vladimir Putin”, dijo Scholz, subrayando que Alemania “está estrechamente al lado de Ucrania”.
En un cambio de su antigua política de prohibir las exportaciones de armas a las zonas de conflicto, Berlín está abriendo su almacén de la Bundeswehr, comprometiéndose a transferir 1.000 armas antitanque y 500 misiles tierra-aire de la clase “Stinger” a Ucrania.
