
Uganda es uno de los países de África donde el hambre no es una circunstancia novedosa, más de un tercio de la población vive por debajo del umbral de la pobreza.
Allí se encuentra Masaka Kids Africana, un refugio donde dan comida, ropa, educación y atención sanitaria a niños huérfanos.
En esas condiciones de desamparo han logrado ayudar con sus coreografías que colgadas en la red son furor. Su ritmo y música recorren el mundo con bailes pegadizos y sonrisas compartidas.
Namibiru y Kigundu han dado la vuelta al mundo con sus seis y siete años, Uno de ellos fue recogido de la basura y el otro rescatado en las calles.
Desde Uganda hacen sonreír al planeta con sus bailes al ritmo de «Jerusalema» y ayudan a replicar aportes que se convierten en alimentos y ropa.
Jerusalema fue escrita en el 2019 por el productor sudafricano Master KG y grabada con la participación en voces de su compatriota Nomcebo Zikode.
La canción, compuesta en base a excitantes ritmos africanos que prácticamente «obligan» a bailar, está basada en una antigua melodía gospel, una plegaria cantada para elevar la voz de los fieles hacia Dios.
Luego de su lanzamiento recorrió las radios y sin querer se hizo viral a partir de un video filmado en Angola con niños que con sus coreografías lo llenaron de sentido.
Superó las 100 millones de visitas
La música «muestra que cuando algo es hermoso y tiene significado puede ser escuchado en todos los rincones del mundo», expresó el productor de Jerusalema que trascendió al mundo.
Está claro que para los pequeños huérfanos de Masaka Kids Africana ni la edad ni el pasado es un impedimento para tener el ritmo en las venas. Y con su arte y su viralidad en las redes consiguen más recursos para seguir cuidando a todos los niños del hogar social.
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