La Agencia de Recaudación y Control Aduanero presentó una nueva denuncia contra la Asociación del Fútbol Argentino.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- En la jornada de ayer la Dirección General Impositiva (DGI), a través de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), presentó una nueva denuncia contra la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), .
El ente estatal detectó una serie de operaciones, que incluyen pagos millonarios sin respaldo suficiente y la utilización de proveedores que, según los registros oficiales, no cuentan con capacidad operativa real o directamente no existen en los domicilios declarados.
El monto sujeto a la investigación judicial asciende a unos $ 235.000.000, aunque desde la DGI no descartan que la cifra pueda incrementarse a medida que avance la investigación.
La denuncia se basa en una supuesta maniobra destinada a justificar la salida de fondos mediante facturación apócrifa, lo que habría permitido ocultar el destino final del dinero y eludir controles fiscales.
Fuentes judiciales indicaron que se trata de una nueva denuncia, independiente de otras causas en trámite, y que surge a partir de tareas específicas de fiscalización y de un análisis sistémico de información tributaria.
Esta denuncia se suma al complejo escenario judicial y administrativo que enfrenta la conducción de la AFA, encabezada por Claudio “Chiqui” Tapia, quien también mantiene un conflicto abierto con la Inspección General de Justicia (IGJ), por la presentación de balances y documentación contable.
El eje central de la denuncia está puesto en al menos 15 sociedades comerciales que habrían facturado servicios a la AFA sin que exista una correlación razonable entre los montos cobrados, los trabajos declarados y la estructura económica de las firmas. Entre las empresas mencionadas figuran ID Constructora S.R.L., Meroka S.R.L., Maxstore S.A., Luicom S.A., HoldembroG S.A., Consultek Consultoría y Servicios S.R.L., Belesan S.A., Albamonte Construcciones S.R.L., Central Hotel S.R.L. y LPH Event S.A., entre otras.

Uno de los casos más llamativos es el de ID Constructora S.R.L. Según la DGI, la firma no pudo ser ubicada en su domicilio fiscal, que se encontraba cerrado y sin actividad visible. Vecinos del lugar aseguraron desconocer la existencia de la empresa, que además no respondió a los requerimientos formales del organismo.
Pese a ello, habría facturado a la AFA cerca de $ 45.000.000 por tareas de mantenimiento y restauración entre 2023 y 2024. El relevamiento fiscal reveló una fuerte inconsistencia: mientras declaró una facturación anual superior a los $ 2.900.000.000, las acreditaciones bancarias apenas superaron los $ 400.000.
Una situación similar se detectó con Meroka S.R.L., cuyo domicilio fiscal corresponde a un edificio residencial donde los ocupantes negaron conocer a la empresa. En 2023 declaró ingresos por más de $ 560.000.000, aunque sus movimientos bancarios fueron considerablemente menores. Para la AFA, la firma facturó casi $ 7.000.000 por supuestas obras en el predio de Ezeiza, pese a contar con una estructura mínima y un objeto social que abarca actividades disímiles, desde gastronomía hasta servicios de salud.


