La administración de Jorge Macri detalló cómo funciona el circuito de desalojos. Intimación, orden judicial e inspecciones por riesgo edilicio.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- La gestión del jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge Macri, recuperó hasta la fecha 565 inmuebles usurpados.
En los últimos días denuncias por violencia de género, venta de drogas y ruidos constantes, activaron el desalojo de una propiedad de la calle Solís al 800, en el barrio de Constitución, ocupada de manera irregular por unas 25 personas.
Desde el Gobierno porteño, indicaron que el proceso de desalojo judicial puede iniciarse por distintas causas, entre ellas el vencimiento de contratos de alquiler, el incumplimiento de normas o situaciones de usurpación. En todos los casos, el primer paso es una carta de intimación mediante la cual el propietario exige al ocupante la restitución del inmueble. Si esa intimación no es cumplida, se abre la vía judicial.
La gestión Macri, destacó que “estas acciones forman parte de una política de ordenamiento del espacio público, con un abordaje progresivo y dinámico”. Cada situación es evaluada de manera particular, pero bajo una misma premisa: el respeto por la legalidad y la recuperación de propiedades ocupadas de forma irregular.
La participación de los vecinos es fundamental. A través de distintos canales digitales y reuniones barriales, los ciudadanos denuncian la existencia de propiedades usurpadas. Esa información permite activar inspecciones, iniciar actuaciones administrativas o judiciales y avanzar en los procesos de recuperación.
«La articulación entre denuncias vecinales, intervención estatal y decisiones judiciales permitió avanzar en la restitución de inmuebles y dar respuesta a reclamos históricos vinculados al uso del espacio y la propiedad privada», destacaron desde el gobierno de la CABA.
