La medida habilita a las provincias a definir qué explotaciones podrán desarrollarse en zonas glaciares y periglaciares.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- En la madrugada de éste jueves la Cámara de Diputados de la Nación, aprobó el proyecto de adecuación de la Ley de Presupuestos Mínimos para la Preservación de los Glaciares y el Ambiente Periglacial, con 137 votos afirmativos, 111 negativos y 3 abstenciones.
Luego de más de 10 horas de debate, donde hubo cruces políticos y cuestionamientos entre los distintos bloques, el oficialismo que quedó con un nuevo triunfo en el Congreso de la Nación.
La iniciativa contó con el respaldo de bloques aliados y mandatarios de regiones con actividad minera.
Principales puntos de la modificación de la Ley de Glaciares
La reforma introduce una serie de cambios estructurales en la normativa vigente:
– Alcance de la protección: se limita la protección estricta a los glaciares y ambientes periglaciales que cumplan funciones hídricas específicas, cuya verificación quedará en manos de cada provincia.
– Mayor protagonismo provincial: las jurisdicciones adquieren mayor autonomía para definir criterios de protección y habilitación de actividades en sus territorios.
– Cambio en el sistema de prohibiciones: se abandona el esquema de restricciones generales y se adopta un modelo basado en evaluaciones de impacto ambiental caso por caso.
– Habilitación de actividades productivas: se abre la posibilidad de desarrollar actividades económicas, incluidas las extractivas, en zonas que antes estaban protegidas de manera amplia.
– Rol del Inventario Nacional de Glaciares: seguirá siendo una herramienta de consulta obligatoria, aunque sin limitar las decisiones de las provincias.
– Redefinición del rol del IANIGLA: el organismo mantendrá funciones técnicas y de registro, con menor incidencia en la toma de decisiones.
– Protección condicionada: los glaciares y geoformas periglaciares estarán protegidos mientras no se determine que no cumplen funciones hídricas relevantes.
– Evaluación ambiental obligatoria: cualquier proyecto deberá atravesar un estudio de impacto ambiental previo a su autorización.
La modificación generó cuestionamientos por parte de especialistas y organizaciones ambientalistas, que advierten sobre los riesgos de flexibilizar la protección de reservas estratégicas de agua dulce. Desde el oficialismo, en tanto, sostienen que la reforma permitirá ordenar el marco normativo y fortalecer el federalismo en la gestión de los recursos naturales.
Con su aprobación en Diputados, la iniciativa abre una nueva etapa en la regulación de los glaciares en la Argentina, en medio de un debate que vuelve a poner en tensión el desarrollo económico y la protección del ambiente.

