El senador de Juntos por el Cambio dejó su banca para dedicarse a su familia y al tratamiento de su enfermedad.

BUENOS AIRES. No fue una decisión fácil de tomar. Lo meditó varias veces y hasta lo peloteó con su círculo de confianza: su familia y sus amigos. «Hacé lo que te diga tu corazón», le escribió por chat un viejo amigo de la política desde Recrear hasta el PRO. Anteayer, luego de la presentación de su libro, Esteban Bullrich reunió en una habitación a su equipo de trabajo y les anticipó que hoy presentaría sus renuncia como senador nacional. Después de eso, Bullrcih les comunicó, también por whatsapp, a sus compañeros de bancada.
Esteban Bullrich sesionó hoy por última vez, cuando aún le quedaban dos años de mandato como senador por la provincia de Buenos Aires. Fue una sesión en la que hasta el kirchnerismo le pidió que continuara en funciones. La vicepresidenta Cristina Kirchner le sugirió que podía continuar la tarea vía remota, gracias a la tecnología. Pero la decisión del bonaerense ya estaba tomada. Ni la emoción del recinto lo hizo cambiar de opinión.
Tanto le costó la decisión a Bullrich que hasta lo deslizó en su discurso: «Hoy, en este recinto del que me honra ser parte, vengo a hacer algo que va en contra de cada fibra de mi cuerpo.»
«Nada de lo que soy me indica que este es el camino que quiero seguir, pero creo firmemente en la idea de que el interés público siempre, siempre, siempre debe estar por encima de los intereses personales. La realidad me impone esta decisión y la ELA me ha enseñado, fundamentalmente, a aceptar la realidad», señaló.»
«Con todo el dolor del mundo y la frustración de no tener alternativa, quiero anunciar mi renuncia al cargo de Senador por la provincia de Buenos Aires. Ser parte del Senado de la Nación ha sido uno de los honores más grandes, impensados y desafiantes de mi vida política, y de mi vida en general. Acá encontré a un grupo de personas comprometidas con sus provincias y con la patria, y pude hacer mi aporte para lograr lo que voy a seguir buscando, un mejor país para mis hijos. Digo esto sin ataduras partidarias y les pido que tomen todas las expresiones que siguen como de quien vienen: un ciudadano», subrayó.
Como siempre debe dar el toque distintivo, la vicepresidenta Cristina Kirchner fue la única que no se paró para el último homenaje a Bullrich.
Leé la carta completa de Esteban Bullrich:
