Las cifras son elocuentes y alarmantes, la educación sigue siendo relegada y cobra un alto precio a futuro.
SALTA-Es de público conocimiento que la educación en Salta es un problema que el gobierno no quiere resolver, a pesar que se destinó la mayor parte de partida presupuestaria para este año, 86 mil millones de pesos.
El inicio del ciclo lectivo 2022 estuvo signado por situaciones alarmantes que dejaron en más de una oportunidad a los distintos niveles educativos sin clases.
El problema edilicio que atraviesan las escuelas ponen en riesgo inminente la continuidad de la presencialidad, tal es el caso más reciente del establecimiento educativo “Indalecio Gómez N°4553” que tras la caída de tejas del techo debió suspender las clases y sus estudiantes volvieron a la virtualidad, como en la pandemia, sin contar los múltiples conflictos que tuvieron que atravesar varios establecimientos educativo, incluso arriesgando la vida misma de los estudiantes y el personal, para poder cumplir con el derecho del acceso a la educación, que claramente, es una puja del mas desfavorecido ya que el gobierno no enfoca su prioridad en mejorar la educación.
El ministro de Educación, Matías Cánepa admitió que el 50% de los estudiantes de nivel secundario concluyen el periodo y para complicar las cosas, el funcionario confirmó que el 10% del total del alumnado salteño abandona los estudios. Cifras que alarman, pero no sorprenden para una Salta relegada, donde una publicidad en gestión gubernamental le cuesta a los salteños más de un millón de pesos por día, pero se dice que no hay recursos para garantizar los derechos fundamentales de los salteños.

