Cerruti acusó al periodismo y a los medios de «generar desánimo», mentir y transmitir «discursos de odio».
Hugo Roldán
El Federal Noticias
En sintonía con un tweet que el Presidente Alberto Fernández difundió el fin de semana, donde dijo que «las noticias falsas difundidas por cierto periodismo para difamar, desanimar o perseguir dirigentes políticos, hieren profundamente a la democracia».
En el posteo el Presidente se solidarizó con Pablo Iglesias; situación que aprovechó para asegurar que así como se propalan noticias falsas contra ese dirigente político de la agrupación española Podemos, «igual ocurre entre nosotros».
La portavoz del Gobierno, Gabriela Cerruti, aprovechó la expresión de Fernández en la red social, para «agarrar la posta» y dar una entrevista con Radio Nacional, donde aseguró que las «operaciones político-mediáticas» pueden impactar en las elecciones y en el sistema democrático.
Cerruti puso como ejemplos lo que sucedió en España con el dirigente Pablo Iglesias y con el actual Ministro de Seguridad argentino, Aníbal Fernández, cuando fue candidato a gobernador bonaerense en 2015.
«Nunca sabremos» si Aníbal Fernández perdió la elección a gobernador, por «esas operaciones mediáticas, que se demostró que eran mentiras, que eran un invento y que la Justicia demostró que habían sido montadas entre un sector del periodismo y de la política (planteó Cerruti). Y ahí digo el enorme riesgo para la democracia de que operaciones político-mediáticas incidan en los resultados electorales».
«La democracia se basa en el derecho del pueblo a estar bien informado, para ejercer el derecho a votar libremente», aseguró Cerruti. Y se preguntó, en línea con la posición de Cristina Fernández de Kirchner: «¿Cuán informada está la población para votar libremente si se le transmiten mentiras, no?».
Sin embargo, nada dijo Cerruti sobre las elecciones presidenciales de 2011, en las que Cristina Fernández ganó con el 54% de los votos, pese a que cuatro años después, en las elecciones a gobernador bonaerense, Aníbal Fernández tenía más medios militantes a su favor, comprados con publicidad oficial y beneficios para los empresarios de medios K.
En la entrevista, la portavoz destacó la organización de una conferencia de prensa semanal, desde el Gobierno nacional. Pero volvió a criticar la pregunta que le hizo una periodista en la última conferencia, del jueves pasado, sobre los rumores de renuncia de Alberto Fernández.
Pese a los duros cuestionamientos que recibió del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) y de varios dirigentes opositores, Cerruti insistió con que esa era una pregunta que «no se debería hacer» y que ella «no debería responder».
«Se supone que el periodismo tiene derecho a hacer cualquier cosa, a preguntar de cualquier manera, a mentir, a difamar, a insultar, y uno tiene que contestar con la mejor sonrisa, porque sino agrede a la libertad de expresión. Me parece que ese es un concepto que en el mundo está variando bastante y habla de un periodismo un poco antiguo», dijo la portavoz presidencial.
Cerruti minimizó el impacto de los diarios en papel. Y puso como ejemplo del periodismo que busca «generar desánimo», a la tapa de este martes de Clarín, donde se mostró el acto al que concurrió el Presidente para supervisar los trabajos de repavimentación de la Avenida 7, en Berazategui.
La portavoz también cuestionó a los grupos mediáticos que «llevan adelante su propia agenda económica y empresarial, cuando todas las encuestas muestran que en la Argentina el periodismo y los medios son uno de los factores más desprestigiados en la Argentina, junto con la Justicia». Por eso, Cerruti insistió en la necesidad de una reforma de la Justicia.
«La mayoría de la gente sabe que los medios responden a intereses económicos. Eso es un enorme logro del debate que se dio la década pasada alrededor de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual«, dijo la vocera presidencial, que en ese entonces era dirigente de Nuevo Encuentro, la agrupación encabezada por Martín Sabbatella.
Cerruti cuestionó que el fin de semana los diarios pusieran «en la tapa» la marcha contra el Gobierno, del sábado pasado. «Vos, como medio de comunicación, elegís poner en tapa aquella marcha que tiene un discurso de odio, un discurso golpista, con un grupo de gente atada a la reja de Casa de Gobierno, como si quisieras transmitir imágenes vinculadas con el 2001, en lugar de lo que realmente está sucediendo hoy en la Argentina».
De los 24 minutos que duró la entrevista con la radio estatal, la portavoz presidencial habló durante solo dos minutos sobre otros temas, como el gabinete económico de la Ministra Silvina Batakis y las declaraciones críticas del dirigente social Juan Grabois. Mientras que todo el resto del tiempo estuvo dedicada a victimizarse y a cuestionar al periodismo y a los medios de comunicación.
