El nuevo líder nació en 1969, en la ciudad de Mashhad y es el segundo hijo de Alí Jamenei.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
IRÁN.- En la tarde de éste domingo medios estatales iraníes, confirmaron que Mojtaba Jamenei, hijo del fallecido ayatolá Alí Jamenei, es ahora el nuevo líder supremo de Irán.
Mojtaba Jamenei es un clérigo chií iraní y el nuevo Líder Supremo de la República Islámica de Irán. Fue designado para el cargo el 8 de marzo de 2026 por la Asamblea de Expertos, el órgano religioso encargado constitucionalmente de elegir al líder supremo, tras la muerte de su padre, el ayatolá Alí Jamenei, ocurrida a finales de febrero de 2026 en el contexto de una escalada militar entre Irán, Estados Unidos e Israel.
Nació en 1969 en la ciudad de Mashhad y es el segundo hijo de Alí Jamenei, quien ejerció como líder supremo de Irán desde 1989 hasta su muerte en 2026. Durante décadas mantuvo un perfil público relativamente bajo, aunque fue considerado una figura muy influyente dentro del aparato político y de seguridad de la República Islámica.
Durante la última fase de la guerra entre Irán e Irak participó en actividades vinculadas al esfuerzo bélico, especialmente entre 1987 y 1988, aunque su papel fue limitado debido a su juventud.
A lo largo de los años fue visto como uno de los principales administradores del círculo interno de su padre. Diversos analistas lo describieron como un intermediario clave entre la oficina del líder supremo, el clero conservador, los servicios de inteligencia y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Gracias a esa posición fue acumulando una importante influencia informal dentro de la estructura de poder del Estado iraní. También se le atribuye haber tenido un papel relevante en la coordinación de las milicias Basij durante la represión de las protestas del llamado Movimiento Verde, surgidas tras las controvertidas elecciones presidenciales iraníes de 2009. Tras la muerte de Alí Jamenei, la Asamblea de Expertos lo eligió como su sucesor el 8 de marzo de 2026, convirtiéndose en el tercer líder supremo desde la fundación de la República Islámica en 1979.
La designación de Mojtaba Jamenei generó controversia tanto dentro como fuera de Irán. Algunos sectores del clero cuestionaron que no poseyera el rango religioso más alto (el de gran ayatolá) tradicionalmente asociado al cargo. Otros críticos señalaron que su elección podría interpretarse como una sucesión de carácter casi dinástico, algo que contrasta con los principios de la revolución iraní de 1979, que abolió la monarquía.
En términos políticos, se le asocia con la facción más ultraconservadora del sistema iraní, partidaria de mantener el fuerte control del clero sobre el Estado, reforzar la represión interna frente a protestas y sostener una postura de confrontación frente a Estados Unidos, Israel y sus aliados.

