El Xeneize, que jugó con su plantel de Reserva, fue superior al Taladro pero no pudo desnivelar y terminó igualando 0 a 0 como visitante.
Los pibes de la reserva de Boca mostraron compromiso, buen fútbol y lograron igualarle sin goles a Banfield en el encuentro disputado esta noche por la segunda fecha del torneo de la Liga Profesional.
El partido estuvo precedido por un sin fin de rumores y polémicas, dado que los titulares del «Xeneize», tras quedar eliminado de la Copa Libertadores en Brasil, debieron realizar una cuarentena, por disposición del Ministerio de Salud y la Liga Profesional.
Algunos jugadores mostraron cansancio, ya que éstos juveniles disputaron un partido en la mañana del viernes por el torneo de Reserva y poco más de 24 horas después debieron afrontar un debut en Primera División, y el martes recibirán a San Lorenzo en «La Bombonera».
Todo hacía prever que sería «El Taladro» el que tomara las riendas del encuentro y con la experiencia de algunos de sus hombres inclinaría la cancha sobre el debutante arquero Agustín Lastra.
Pero nada de eso sucedió, porque Boca se plantó bien en el campo de juego, con algunos chicos mostraron mucha personalidad como el lateral Barco o bien Escalante y Taborda.
Lo cierto es que Banfield trató de hacerse fuerte desde el juego de Álvarez, pero Joel Soñora no supo acompañarlo y el colombiano Cuero careció de la explosividad que lo caracteriza. En ese contexto «Xeneize» arrimó peligro siempre por la zona izquierda con Barco o Escalante, pero la más clara estuvo en un remate cruzado de Vega.
Banfield tuvo la suya con un cabezazo de Pons, tras un centro de Álvarez desde la derecha, pero el arquero Lastra le evitó la casi segura conquista.
Para la segunda mitad, siguió siendo Boca el que con ímpetu, entrega, pero sobre todo con fútbol, los chicos de Battaglia apostaron a buenas sociedades y en ese sentido Taborda fue el más claro.
La lluvia, que se fue haciendo persistente a medida que pasaron los minutos, conspiró con el estado físico de los chicos boquenses, algunos de los cuales debieron ser reemplazados por molestias musculares.
El pitazo final encontró a los chicos de Boca Juniors festejando el empate, con sabor a epopeya, bajo una lluvia torrencial, que bendijo el debut de muchos en Primera División.
