Los Gauchos de Boedo y El Diablo Rojo de Avellaneda sacaron «boletos» para las semifinales del Torneo Apertura.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- La noche del lunes «fue para el infarto». En el barrio La Paternal, San Lorenzo de Almagro, dio un paso importante. A pesar de los problemas institucionales y del golpe anímico del empate 1 a 1 sobre la hora, el equipo de Miguel Ángel Russo puso todo en la cancha, y venció por 8 a 7 en los penales a Argentinos Juniors, para clasificarse a las semifinales del Torneo Apertura 2025.
El encuentro disputado en el Estadio Diego Armando Maradona fue de alto voltaje emocional, con más tensión que fútbol. Andrés Vombergar abrió el marcador para «El Ciclón» a los 24 minutos del complemento, luego de una gran asistencia de Iker Muniain y un preciso centro de Ezequiel Herrera. Pero cuando todo parecía definido, Tomás Molina apareció en el 5° minuto de adición para poner el 1 a 1 y forzar la definición desde los doce pasos.
La tanda de penales fue un duelo dramático. Se convirtieron ¡trece remates consecutivos! hasta que apareció la figura de Orlando Gill, quien detuvo el disparo de «Maxi» Romero. Acto seguido, Gastón Hernández definió con clase al ángulo y le dio la clasificación a los «Gauchos de Boedo», que celebraron con euforia frente al arco que da a la calle Juan A. García.
Independiente pisó fuerte en La Boca
Independiente fue «Torazo en rodeo ajeno». En un partido intenso y repleto de emociones, el equipo de Julio Vaccari derrotó por 1 a 0 a Boca Juniors, y clasificó a las semifinales del Torneo Apertura. El resultado profundiza la crisis del «Xeneize», que despidió al equipo entre silbidos, insultos y un clima tenso en las tribunas.
El encuentro fue de ida y vuelta, con ambos equipos buscando el arco rival. Elocal tuvo las más claras en la primera mitad: Miguel Merentiel remató a las manos de Rodrigo Rey y luego anotó un tanto que fue anulado por posición adelantada. Carlos Palacios, con el arco vacío, también desperdició una oportunidad increíble al enviar la pelota a las tribunas.
Los de Avellaneda por su parte, respondió con un remate de Matías Giménez que fue bien contenido por Agustín Marchesín, y una contra de Merentiel volvió a encontrar a Rey firme bajo los tres palos. El 0 a 0 al descanso dejaba todo abierto para el complemento.
En la segunda parte, Mariano Herrón intentó cambiar el rumbo con los ingresos de Edinson Cavani y Ander Herrera, pero los cambios no surtieron efecto. Boca perdió el control del juego, y a los 18 minutos apareció Álvaro Angulo con una gran jugada individual para marcar el único gol del partido, desatando la locura en el banco del «Rojo» y la furia en las gradas locales.
A partir de allí, el equipo visitante manejó los tiempos y jugó con los nervios del rival. Boca fue con desesperación, llenó el área de camisetas propias y hasta subió a Marchesín para buscar el milagro en dos córners, pero nunca logró conectar con la pelota. En una contra final, Independiente incluso anotó otro gol, pero el pase final a un jugador en posición adelantada anuló la jugada.
El pitazo final desató el festejo de Independiente y el estallido del público local, que despidió al equipo con cánticos como «Que se vayan todos» y «La Comisión se va a la p… que la parió», marcando un nuevo capítulo en la crisis institucional y deportiva de Boca.
