El jefe de Gabinete habló en conferencia de prensa. Rechazó acusaciones sobre su situación patrimonial y apuntó contra la oposición por instalar versiones falsas.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- En el mediodía de éste miércoles el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se refirió en conferencia de prensa, a las versiones que circularon en los últimos días sobre su patrimonio personal y el viaje que realizó a Punta del Este, en un avión privado.
En Casa Rosada, el funcionario aseguró que todos sus bienes fueron adquiridos antes de su llegada al Gobierno. “No tengo nada que esconder”.
Al iniciar su exposición, Adorni explicó que parte de la información difundida forma parte de una investigación judicial en curso, por lo que evitó profundizar en algunos aspectos. Sin embargo, fue contundente al defender su trayectoria: “Trabajé 25 años en el sector privado, mi patrimonio lo construí antes de entrar al Gobierno”.
También destacó la gestión actual y marcó diferencias con administraciones anteriores. “Ningún otro Gobierno sostuvo la vara tan alta como éste, ni redujo tanto el gasto público”. Se tomó el tiempo necesario para recordar episodios de corrupción, que sucedieron durante el gobierno de la condenada ex-presidente, Cristina Elisabet Fernández de Kirchner, para reforzar su postura.
En relación al viaje a Uruguay con su familia, insistió en que no hubo irregularidades: “El viaje lo pagué, estoy cansado de decirlo. No hay ninguna dádiva”.
Rechazó versiones que circularon en algunos medios y redes sociales sobre la existencia de una vivienda de alto valor en la localidad de Martínez. “Es parte de una operación política y mediática para dañar al Gobierno. No es contra mí, es contra el Gobierno”, aseguró.
Consultado sobre su situación patrimonial, indicó que toda la información se encuentra debidamente registrada. “Vivo en Caballito. El resto de las propiedades debe cotejarse con mi declaración jurada. Todo lo que tiene que estar declarado, está declarado”, afirmó.
Cuestionó a quienes critican su conducta y sostuvo que no permitirá «clases de ética”, de «dirigentes que viven del Estado desde que nacieron” o de aquellos que “se robaron un PBI”.
En el cierre, hizo referencia a delitos de años anteriores: “Parece que nos olvidamos que vivimos en un país en el que un secretario de Obras Públicas revoleaba bolsos con plata y armas”, concluyó.
