
Por José Ignacio Sbrocco
EL FEDERAL NOTICIAS
SAN MIGUEL DE TUCUMAN.- El gobernador de Tucumán, Juan Manzur, parece seguir una de las máximas de su religión: desubicado como turco en la neblina. En medio de la pandemia de coronavirus, Manzur viaja todas las semanas a Buenos Aires, para sacarse fotos con funcionarios de la Casa Rosada.
«Si a Manzur le ofrecen un cargo en el gabinete nacional, se va. No le gusta estar en Tucumán. Lo único que le importa es la plata», así lo sintetizó ante este cronista un viejo dirigente justicialista de la provincia.
Manzur hoy está como si no pasara nada en la provincia. Según datos oficiales, en Tucumán hay 1043 casos activos de coronavirus. Desde que se desató la pandemia, se registraron 1448 casos positivos de Covid-19. Sólo hay 245 casos recuperados, mientras que hay 18 fallecidos.
En tres semanas se triplicaron los casos de coronavirus en Tucumán, pero Manzur sólo se dedica a juntar millas en sus vuelos a Buenos Aires y a la rosca política. A pesar que falta más de un año para las elecciones de medio término, Manzur el otro día le sugirió al intendente de Yerba Buena, Mariano Campero, que se postulara a senador nacional. Esto lo reflejó el periodista de La Gaceta de Tucumán Marcelo Aguaysol.
Otra de las obsesiones de Manzur es la reforma constitucional, para ser habilitado para competir por un tercer mandato al frente de la provincia. Precisamente su compañero de fórmula, Osvaldo Jaldo, es el que tiene la llave para impedir el intento reformista de Manzur y ser el próximo heredero. La interna en la cumbre del poder tucumano recién comienza.
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