El gobernador salteño aseguró que dirigentes peronistas recibieron advertencias políticas si apoyan el proyecto del Gobierno.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
SALTA.- En las últimas horas el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, reveló que existe un clima de extrema tensión dentro del peronismo, por el proyecto de ley de «Modernización Laboral», impulsado por el Gobierno Nacional.
El mandamás salteño, afirmó que legisladores y dirigentes justicialistas habrían recibido presiones para no acompañar la iniciativa oficialista, que busca modificar las condiciones de contratación y los esquemas de litigiosidad laboral.
Sáenz aseguró que algunos sectores partidarios, advirtieron sobre posibles intervenciones en estructuras provinciales, si los representantes del espacio se apartan de la postura de rechazo.
El gobernador dijo que la herramienta de «disciplinamiento», es el control del «sello» partidario en cada distrito, un factor decisivo en el peronismo.
En muchas provincias, el Partido Justicialista (PJ) continúa siendo la principal plataforma electoral, por lo que una intervención implicaría perder estructura territorial, financiamiento y capacidad de competir en elecciones.
El foco del conflicto está puesto en el bloque Convicción Federal, integrado por cinco senadores que mantienen una posición autónoma dentro del peronismo. Su definición resulta clave para el resultado final, en un Senado marcado por la paridad, la presión sindical y la resistencia del kirchnerismo, que busca frenar una iniciativa central para la administración de Javier Milei.
Desde hace semanas dialogan tanto con la oposición interna como con la Casa Rosada, priorizando la situación económica de sus distritos.

