Una empleada del Senado de Buenos Aires acusó a un jefe de mantenimiento y dirigente gremial de UPCN por un ataque ocurrido en su oficina.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- En las últimas horas tomó estado público una nueva enuncia por abuso sexual, que afecta al Senado de la Provincia de Buenos Aires.
Una empleada administrativa denunció a un jefe de mantenimiento y subsecretario gremial de UPCN, por un ataque ocurrido en su ámbito laboral y reclamó protección judicial ante un escenario que describió como de desamparo e impunidad.
La denunciante advirtió que el acusado, Macos Facio, continúa asistiendo a su lugar de trabajo “como si nada”, pese a la causa penal en curso.
En dialogo con periodistas del canal de cable, TN, la víctima expresó: “La estoy pasando mal”, y pidió ser reconocida como particular damnificada, además de la realización de pericias psicológicas y la adopción de medidas cautelares.
Los abogados, Andrés García Vautrin y Jorge Condomí, indican en la denuncia, que el episodio más grave se produjo en enero de 2022, aunque el hostigamiento habría comenzado años antes. “En 2015 me mudé de edificio porque el acoso y el mobbing laboral estaban a la orden del día”, relató la denunciante.
El escrito judicial describe una agresión sexual ocurrida dentro de una oficina del Senado. “Apareció al lado mío totalmente desnudo”, declaró la denunciante, quien sostuvo que logró resistir y escapar tras forcejear con el acusado. “Me persiguió con su miembro al descubierto”, agregó.
La mujer afirmó que no se trató de un hecho aislado y que otras empleadas habrían atravesado situaciones similares, incluso bajo amenazas. “El hostigamiento era tan grande que una tenía que elegir entre denunciar o perder el trabajo”, señaló.
La causa, que actualmente tramita en la UFI N°16, “avanza a paso lento”, según la denunciante. La restricción perimetral que había sido dictada ya venció, lo que incrementó su temor: “Tengo miedo de que un día aparezca”.
El fiscal evitó hacer declaraciones. La defensa del acusado habló de “inconsistencias”. Ella, en cambio, fue contundente: “Es muy difícil para una mujer luchar contra estos órganos de poder masculinos. Pero quiero que se haga justicia”.
Esta nueva denuncia se agrega al caso que se difundió la semana pasada, en el que están involucrados Nicolás Rodríguez y Daniela Silva Muñoz, empleados del Senado de la provincia de Buenos Aires, acusados de liderar una secta que abusaba de mujeres en La Plata.


