Sectores feministas y organizaciones sociales exigieron justicia, condena social y el fin de los discursos de odio disfrazados de moral.

El escándalo político y judicial que envuelve al exconcejal salteño Pablo López sigue generando repercusiones. El pasado viernes 1 de agosto, el Concejo Deliberante de la ciudad de Salta expulsó por unanimidad a López, quien también fue echado previamente de La Libertad Avanza, tras haber sido denunciado por violencia de género, extorsión sexual y retención de haberes a una compañera del mismo espacio político.
Si bien la medida representó un hecho inédito y contundente en la política salteña, sectores feministas y organizaciones sociales sostienen que la sanción institucional no alcanza frente a la gravedad de los hechos. En ese marco, el colectivo Mujeres Peronistas de Salta difundió una carta abierta a la ciudadanía, en la que exigieron justicia, condena social y el fin de los discursos de odio disfrazados de moral.
Además, las firmantes señalaron que no basta con ocupar una banca, sino que es necesario «honrarla con acciones que respeten a las personas y las leyes vigentes en materia de violencia de género, abuso de autoridad y derechos humanos».
En otro tramo de la carta, las Mujeres Peronistas exigieron al sistema judicial que no se mantenga al margen.
También pidieron una reflexión colectiva sobre el abuso sexual hacia las mujeres y el cese de mensajes «anti derechos que vociferan desde ciertos sectores políticos».
