La salida del cargo de la Ministra de Desarrollo Social, Cecilia Otarola, lejos de calmar las aguas en el gobierno de Mariano Arcioni las enturbió.

Hace un tiempo la Ex Ministra era investigada por el Fiscal General, Omar Rodríguez, por la presunta existencia de un grupo de personas que estarían bajo la órbita del Ministerio de Familia cobrando del Estado Provincial sin cumplir funciones para él.
En el medio de las discusiones que generaron la desvinculación de Otarola del Gabinete Provincial, la denuncia avanzó y encuentra ribetes telenovelescos.
Desde 2015 pisa fuerte en el terreno político, cuando se declaraba fervientemente kirchnerista integrando la boleta del Frente para La Victoria, que le permitió asumir como Diputada Provincial.
Torres Otarola es oriunda de Trevelin donde trabajó varios años de terapista ocupacional.
Al asumir como legisladora se radicó en Rawson para ejercer el cargo y acercarse desde allí a la figura del Gobernador Mario das Neves a quien criticaba en campaña.
Desde la Legislatura comenzó los guiños con el oficialismo que le permitieron ser parte más tarde del equipo de Arcioni. En esa época Federico Massoni, actual Ministro de Justicia, era uno de sus asesores.
Conocida coma la » tía Chechu» entre colaboradores con los que se reunía para discutir sobre política, comenzó a tener un perfil mediático más destacado, desde las redes sociales y cuestiones personales que trascendían la función pública.
A fines de 2018 acompañó desde su banca la postulación del actual Gobernador Arcioni tras el fallecimiento de Das Neves. No logró integrar la lista pero salió beneficiada con el cargo del Ministerio de Desarrollo Social, Familia, Mujer y Juventud.
Entre sus escándalos mediáticos protagonizó desde Esquel uno muy cercano, asociado con el contador Martín Sandoval, ex asistente de Cecilia Torres Otalora en sus tiempos de diputada provincial y ex funcionario del Ministerio de Familia a su cargo.
Envuelto en una denuncia de extorsión por parte de una masajista se apuntó a la Ministro y dió lugar a la seguidilla de denuncias y pruebas que complicarían su situación.
Sandoval terminó aportando información a la Justicia sobre manejos espurios que tendría la Ministro en su paso por la función ministerial.
Desde allí, hoy serían 24 los «ñoquis calientes», que motivaron la intervención del fiscal jefe de la Unidad Anticorrupción, Omar Rodríguez.
Entre ellos «una niñera» que hacia pasar como empleada estatal pero cuidaba de sus hijos, «un jardinero» que no tendría residencia en Chubut pero que habría realizado actividades particulares para la Ministro solventadas con dinero público y otros 20 casos similares.
La Ministro distribuiría fondos públicos como ayuda económica pero sin ninguna función laboral que ameritaran tales ingresos.
Además según el Fiscal que entiende en la causa iniciada contra Otarola, indica: «le pedía a sus asesores la mitad de su sueldo y lo depositaba en la cuenta de su niñera. Desde allí, la niñera hacía las transferencias a la ex ministro a través de diferentes cuentas. Se depositó más de un millón y medio a las diferentes cuentas de Torres Otarola en los últimos cuatro años».
Luego de su salida del Ministerio la exposición mediática fue mucho mayor y trascendieron consecuencias de gravedad para su situación y aquellas discusiones de entre-casa con la niñera y el jardinero entre otros, tomaron otra forma.
Fue allanado el Ministerio hace pocos días y para sorpresa de los efectivos, la Ministro se encontraba en su despacho como un día normal.
Durante los allanamientos, volvió a indicar el Fiscal: «abrimos legajos de estas personas contratadas y no hay ni siquiera una foto del DNI. No se sabe si tienen el secundario completo; si tienen antecedentes penales; si están bien de salud… las carpetas solo tienen nombre y están vacías».
La propia Otarola se expresó en medios radiales de Chubut, indicando que «le cortaron las piernas a una persona que venía haciendo todo bien».
Con la salida en estas condiciones de Cecilia Torres Otarola, el Gobierno de Arcioni sufrió otro duro golpe, la renuncia del Secretario General de Gabinete Andrés Meiszner. Además, abrió una interna política de «menú a la carta» con nombres de varios sectores.
Ambos cargos, siguen sin cubrirse aunque los anuncios mediáticos no se hicieron esperar, para que nadie asuma.
Arcioni sigue intentando dar forma al desmanejo de una provincia, a la deriva, con causas que lo evidencian.
