Al ser la única lista habilitada, no habrá elecciones internas este domingo. La próxima semana comenzará el proceso de traspaso de la conducción del Partido Justicialista de Salta.

El proceso de normalización del Partido Justicialista (PJ) de Salta ingresó en su etapa final. El interventor judicial José Luis Gambetta confirmó que no habrá elecciones internas este domingo 2 de agosto, ya que la lista Generación Justicialista, encabezada por Julio San Millán, fue proclamada como la única habilitada para competir.
De esta manera, San Millán se convertirá en el nuevo presidente del PJ salteño una vez que finalicen las verificaciones administrativas y judiciales correspondientes.
No habrá elecciones internas
En declaraciones en la rueda de prensa, Gambetta explicó que el objetivo de la intervención siempre fue devolver la conducción del partido a sus afiliados mediante un proceso institucional ajustado a la Carta Orgánica.
El interventor señaló que inicialmente se presentaron 24 listas, aunque posteriormente varias decidieron fusionarse y otras quedaron excluidas por no cumplir con los requisitos establecidos por la normativa partidaria.
Al quedar una sola lista oficializada, las elecciones previstas para este domingo fueron suspendidas y la proclamación será automática.
Comienza el traspaso de la conducción
Gambetta adelantó que durante la próxima semana mantendrá una reunión con Julio San Millán y su equipo para iniciar el proceso formal de transición, una vez que la Justicia Electoral concluya las verificaciones habituales sobre las candidaturas.
Según explicó, el objetivo es entregar la conducción partidaria de manera ordenada y con todas las cuestiones administrativas resueltas.
El interventor también destacó el trabajo realizado durante la intervención judicial y aseguró que la nueva conducción encontrará un partido con su situación institucional y económica normalizada.
Indicó que se cancelaron deudas salariales con el personal, se regularizaron compromisos previsionales y se avanzó con planes de pago para otras obligaciones pendientes.
«Lo importante era devolverle al afiliado la confianza de que el proceso de normalización iba en serio y dejar un partido preparado para la etapa política que viene», expresó Gambetta.
