
Por Roberto Sierra
EL FEDERAL NOTICIAS
Con el 10 de la selección argentina en la espalda, Diego Armando Maradona nació en Lanús Oeste, provincia de Buenos Aires, el 30 de octubre de 1960. Considerado por muchos como el mejor futbolista de la historia, fue el quinto de ocho hermanos, y el primer varón, del matrimonio entre Diego Maradona y Dalma Salvadora «Tota» Franco. Sus hermanos Raúl y Hugo también fueron futbolistas. Su familia, originaria de Esquina, provincia de Corrientes, estaba afincada en Villa Fiorito, partido de Lomas de Zamora, localidad ubicada en el primer cordón de la zona sur del conurbano bonaerense.
Desarrolló su juego en un potrero de Fiorito denominado «Las Siete Canchitas», su primer contacto con el mundo del fútbol se produjo en 1969, cuando realizó la prueba para entrar en las divisiones inferiores del club Argentinos Juniors. Los Cebollitas era el nombre del equipo de la clase 1960, creado por Francisco Cornejo para disputar los Juegos Nacionales Evita del año 1973 y 1974, ya que los equipos no se podían anotar bajo el nombre de la institución. El equipo ganó ese torneo y el campeonato de la 8.ª división en 1974, y el plantel permaneció con Cornejo hasta que cumplieron los 14 años, edad en la que Argentinos podía ficharlos en la Asociación del Fútbol Argentino.
Este equipo, que llegó a conseguir un invicto de 136 partidos, disputó torneos no solo en Argentina, sino en países como Perú y Uruguay. El 28 de septiembre de 1971, con solo diez años, apareció por primera vez en el diario Clarín. La nota decía que «había un pibe con porte y clase de ‘crack'», aunque en la nota lo llamaban «Caradona». También comenzó a ser conocido por los simpatizantes de Argentinos Juniors, ya que durante el entretiempo de los partidos de la Primera División los entretenía haciendo malabares con la pelota. Debido a esta habilidad, fue convocado a uno de los programas de televisión de mayor audiencia de la época, Sábados Circulares conducido por Pipo Mancera.
El Gol del Siglo marcado contra los ingleses en el Mundial de 1986 es señalado por una votación de la FIFA como el mejor en la historia de los mundiales del siglo XX y en el cuarto puesto figura uno de sus goles contra Bélgica, del mismo mundial.
Su personalidad única, lo llevó a ser conductor televisivo tanto en Italia como en Argentina y protagonista de una gran cantidad de documentales y películas de ficción. Su figura ha sido motivo de las más variadas referencias en la cultura popular argentina y napolitana.
Fue vicepresidente de la Comisión de Fútbol de Boca Juniors entre 2005 y 2006 y presidente honorario del Dinamo Brest entre julio y septiembre de 2018. A pesar de no haber ganado el Balón de Oro en su carrera, premio al que en aquella época solo podían optar europeos, la revista France Football le concedió uno honorífico por su gran trayectoria en la gala de premiación de 1995. En 2015, publicó que hubiese obtenido dos trofeos: en 1986 y 1990.
Su carrera como futbolista
Diego debutó en primera división en 1976, con quince años, diez días antes de cumplir otro año de vida. Siguió jugando en Argentinos Juniors hasta 1980, y si bien no obtuvo ningún campeonato, fue cinco veces el máximo goleador de campeonato nacional, único jugador en conseguirlo. En 1979 formó parte de la selección juvenil que ganó el campeonato del mundo y en 1981 pasó a Boca Juniors (River Plate también intentó contratarlo), equipo con el que salió campeón ese mismo año.
Contratado en 1982 por el FC Barcelona por 1.200 millones de pesetas (7,2 millones de euros, una cifra astronómica en la época), consiguió con los azulgranas la Copa de la Liga, la Copa del Rey (ambas en 1983) y la Supercopa de España (1984), pero una hepatitis y una lesión importante perjudicaron su rendimiento.
En 1984 pasó al Nápoli de Italia con el que ganó las ligas de 1987 y 1990, la Copa UEFA de 1989 y la Supercopa de Italia de 1991. Durante su etapa en Italia contrajo matrimonio con Claudia Villafañe, con quien tendría dos hijas, Dalma y Giannina. Maradona permaneció en Nápoles hasta 1991, año en que un control antidopaje detectó consumo de cocaína, por lo que fue suspendido durante quince meses.
El 26 de abril de 1992 fue detenido en Buenos Aires, tras 2 días quedó en libertad y tuvo que afrontar una acusación de suministro y tenencia de drogas.
Su carrera internacional finalizó tormentosamente en Sevilla, equipo con el que no llegó a completar la temporada 1992-1993. Cuando volvió a Argentina tras su experiencia europea, jugó en el club rosarino Newell’s Old Boys (1993-1994) y, después de cumplir la suspensión impuesta en 1994 por la FIFA, volvió a vestir la camiseta de Boca Juniors en 1995. En octubre de 1997 anunció su retirada definitiva después de, una vez más, dar positivo en un control antidopaje.
Con la selección argentina
Formó parte de las selecciones nacionales que participaron en cuatro campeonatos mundiales: los de España (1982), México (1986), Italia (1990) y Estados Unidos (1994). Logró el campeonato del mundo disputado en México (1986) y el subcampeonato en Italia (1990). En el mundial de Estados Unidos (1994) sólo llegó a disputar dos partidos; tras el segundo, dio positivo en un control antidopaje y fue suspendido.
También fue campeón del Mundial Juvenil en 1979, además de obtener la Copa Artemio Franchi de 1993 en Mar del Plata.
Jugó su último partido e hizo su último gol en el país con la camiseta de la selección argentina el 20 de abril de 1994 en el estadio de Gimnasia y Tiro de Salta frente a Marruecos, donde Argentina ganó 3 a 1. Su último partido con la Albiceleste fue el 25 de junio de 1994 en Estados Unidos, contra Nigeria (victoria por 2 a 1) en el Mundial de ese año, donde fue suspendido por dopaje.
Como director técnico
La carrera de Diego como DT comenzó en el año 1994, cuando aún no se retiraba como futbolista profesional. Para ser precisos, tampoco podía jugar debido al doping en el Mundial de aquel año. Deportivo Mandiyú de Corrientes fue su primera experiencia. No contaba con su diploma de entrenador, por lo que figuraba como ayudante técnico de Carlos Fren, a quien conocía de las inferiores de Argentinos Juniors.
Pese a tener algunas figuras de renombre, como el de Sergio Goycochea, el equipo no anduvo bien y la dupla técnica, luego de haber ganado un partido de 12 posibles, se fue del club enemistados con el presidente y con un 25% de rendimiento.
Pero no sería todo para el binomio Fren – Maradona. En el año ’95, cuando el “10” continuaba purgando la suspensión, asumieron en Racing Club.
Tampoco les iría mucho mejor. En once partidos dirigidos, solo pudieron obtener dos victorias. Una de ellas ante Boca Juniors. Pero la realidad es que Maradona hizo más noticia por su extravagante personalidad que por el rendimiento del equipo: ausencias prolongadas de los entrenamientos, enfrentamientos con barras de equipos rivales y expulsiones absurdas, como por lanzarle agua al juez de línea en un Clásico de Avellaneda.
Trece años tuvieron que pasar para que Maradona volviera a dirigir. Esta vez sin Fren y no a un club, sino a la Selección Argentina. Asumió en 2008, tras la renuncia de Alfio Basile.
La selección no jugaba bien y así lo mostraban muchos de sus resultados. Llegó al final de las eliminatorias sufriendo la clasificación a Sudáfrica 2010, pero finalmente se logró en un partido dramático y lluvioso ante Perú, con el gol heróico de Martín Palermo.
Maradona dejó de ser el técnico del seleccionado después de la eliminación frente a Alemania en la Copa del Mundo 2010 y sus dos próximas paradas fueron en los Emiratos Árabes Unidos.
Primero en el Al Wasl en 2011 y en el Al Fujairah en 2017. Ausencias, desapariciones y una evidente barrera idiomática fueron los detonantes para que Maradona buscara otros horizontes. Así llegó a los Dorados de Sinaloa, donde alcanzó un 61% de rendimiento, llevando al equipo a la final del ascenso mexicano, pero sin poder lograr el ascenso.
Su despedida como director técnico fue en Gimnasia y Esgrima de La Plata, junto a Sebastián Méndez. Amado en el Lobo, generó una revolución en la ciudad de las diagonales. La sede del elenco tripero no paró de recibir gente y el equipo platense consiguió miles de socios nuevos que no son necesariamente hinchas del club, sino que lo hacen por su cariño al ídolo argentino.
El día de su cumpleaños número 60, el mejor de todos los tiempos pisó por última vez un campo de juego por la primera fecha de la Copa de la Liga Profesional y fue con una goleada por 3 a 0 frente a Patronato de Paraná. A minutos de iniciado el partido, se tuvo que retirar porque no se sentía bien.
El país y el mundo despiden a un jugador que marcó una época, que hizo feliz a mucha gente jugando al fútbol y que será recordado como uno de los mejores o el mejor futbolista para muchos, de todos los tiempos.
QEPD Diego Armando Maradona
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