El análisis luego del anuncio del expresidente de no competir en las próximas elecciones presidenciales.

BUENOS AIRES.- La decisión de Mauricio Macri de no competir en las próximas elecciones presidenciales tiene varias lecturas posibles.
Vamos algunas de las alternativas:
Competencia: Se especuló hasta último momento que Macri definiría su candidatura en base a una posible postulación de Cristina Kirchner. Con esta jugada, el exmandatario fulminó esa especulación. No sólo que echó por tierra esa posibilidad al adelantarse en la decisión, sino que ahora le marca la cancha al kirchnerismo. Sin Macri en el ring, el kirchnerismo no tendrá un «clásico» rival -en términos futbolísticos- y ahora sería la propia Cristina Kirchner la que se bajaría de la contienda. Es cierto que el operativo clamor que denuncia una proscripción tampoco estaba dando resultados.
Encuestas: Si bien venía mejorando su imagen positiva, Macri aún preserva un alto nivel de imagen negativa. Según los analistas, con este paso al costado, el electorado valorará su gesto y mejorará los indicadores, aunque sin una candidatura por delante, es indistinto. Lo cierto que es su paso al costado lo saca del barro en el que lo quería meter el kirchnerismo.
Sin relato: Con Macri fuera de competencia, se cae el único eje discursivo de Alberto Fernández y de todo el Gobierno nacional: ah, pero Macri. Ahora, el Gobierno deberá buscar otro relato porque con Macri fuera del ring, ese discurso no tendrá cabida.
Sin fueros: Con esta decisión, Macri se garantiza ocho años sin fueros alejado del poder. No es un dato menor, si se tiene en cuenta que Cristina Kirchner en 2017 fue electa senadora por Buenos Aires y vicepresidenta en 2019. Es decir, sólo estuvo dos años sin fueros. Otro hubiese sido el panorama judicial si no contaba con el blindaje de los fueros. Cabe recordar que fue condenada en primera instancia por direccionar la obra pública en favor de las empresas de Lázaro Báez.
Juntos por el Cambio. En el armado opositor fue un alivio que Macri blanqueara que no competirá en las próximas elecciones. Dentro del PRO, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich y María Eugenia Vidal deberán resolver quién encabeza la fórmula del PRO. Desde el radicalismo, Gerardo Morales y Facundo Manes siguen en carrera, al igual que Miguel Angel Pichetto -que reclamaba públicamente que Macri fuera el candidato-. El paso al costado de Macri le permitirá a la alianza opositora ampliar su oferta electoral. ¿Será suficiente para que dirigentes como el ex gobernador de Salta Juan Manuel Urtubey y el gobernador de Córdoba Juan Schiaretti se sumen a este espacio político?
