En una nueva mesa de diálogo entre la gestión de Rossana Chahla y AETAT, la Capital confirmó que cubre los subsidios sociales que Nación dejó de pagar. Empresarios advierten una situación crítica: «Seguimos funcionando gracias al endeudamiento».
Redacción El Federal Noticias

TUCUMAN.- La crisis del transporte público en el interior del país sumó un nuevo capítulo de negociaciones en la capital tucumana. Este martes, autoridades de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán y representantes de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT) mantuvieron una audiencia clave para delinear la hoja de ruta que permita evitar el colapso del sistema y mejorar la frecuencia de las unidades.
El encuentro, encabezado por la secretaria de Gobierno, Camila Giuliano, y el secretario de Movilidad Urbana, Carlos Arnedo, puso sobre la mesa el millonario esfuerzo fiscal que está realizando el municipio ante la quita de fondos por parte del Gobierno Nacional.
El municipio como «escudo» frente a la quita de subsidios
Durante la reunión, los funcionarios detallaron que la intendenta Rossana Chahla tomó la decisión política de blindar el sistema de transporte para evitar que miles de vecinos se queden sin servicio. Actualmente, el Municipio está destinando $1.000 millones en subsidios directos.
A esta cifra se le suman $400 millones mensuales que la Capital adelanta en concepto de «atributos sociales» de la tarjeta SUBE. Se trata de fondos que la Nación dejó de transferir y que cubren el 55% del valor del pasaje para los sectores más vulnerables. «Si el Municipio no pagara esos atributos, el beneficio quedaría sin efecto», explicó Arnedo. Asimismo, se confirmó que la inversión en el Boleto Educativo Municipal (BEM) escaló de $216 millones a $400 millones debido al incremento de la demanda de alumnos y docentes.
La advertencia de AETAT: «Se termina el crédito»
Pese al alivio financiero que representa el aporte municipal, los empresarios nucleados en AETAT describieron un panorama sombrío. Jorge Berreta, vicepresidente de la entidad, reconoció el valor de la mesa de diálogo pero fue tajante sobre la realidad de las firmas: “Venimos tomando deuda constantemente para poder seguir funcionando y en algún momento ese crédito se termina”.
Berreta destacó que los estudios de costos de la Municipalidad y de las empresas coinciden en el diagnóstico técnico, pero subrayó que el problema central sigue siendo el financiamiento. «Llegó el momento de que decidamos a favor del servicio público. El precio real del boleto es imposible de afrontar para el pasajero, por eso en todo el mundo existen compensaciones», señaló el dirigente, pidiendo celeridad al Concejo Deliberante para el tratamiento de las tarifas.
Hacia un sistema más eficiente
Más allá de lo económico, la gestión de Chahla avanza en el Plan Integral de Movilidad Urbana. La secretaria Camila Giuliano resaltó que se está trabajando en una «racionalización de recorridos» para optimizar los kilómetros recorridos por las unidades y mejorar las frecuencias.
Además, se informó que el Municipio está en conversaciones con la Provincia para integrar a las líneas interurbanas en este proceso de ordenamiento, buscando una solución integral que trascienda los límites de la capital y beneficie a todo el Gran Miguel de Tucumán.
Lo que hay que saber:
Inversión Municipal: $1.400 millones mensuales entre subsidios y adelantos de SUBE.
Boleto Educativo: La demanda subió y el costo para la ciudad se duplicó.
Tarifa: El tema pasó al Concejo Deliberante, aunque el municipio descarta que el usuario pague el «valor técnico» real.
Infraestructura: Continúa el plan de pavimentación en calles troncales por donde circula el transporte público.
