La joven viajaba para presenciar la semifinal del Mundial, pero fue detenida por agentes migratorios durante una escala en Phoenix. Tenía su visa vencida.
Hugo Roldán
El Federal Noticias

CÓRDOBA.- La cordobesa Martina Farías, tenía la intensión de alentar a la Selección Argentina en la semifinal del Mundial de FIFA, pero su anhelo terminó convirtiéndose en una verdadera pesadilla. Pasó 17 días detenida por las autoridades migratorias de Estados Unidos, kuego de ser interceptada durante una escala en el aeropuerto de Phoenix.
La joven de 26 años estaba viviendo desde hace tres años en Maui, Hawái, pero había permanecido en el país más tiempo del permitido por su visa de turista. Aunque sabía que existía el riesgo de ser descubierta, decidió viajar para presenciar el partido de Argentina.
Al arribar a Phoenix fue retenida por agentes migratorios y trasladada a un centro de detención, donde permaneció incomunicada durante las primeras 48 horas.
Farías contó que los primeros días fueron los más difíciles por el frío, el hambre y la incertidumbre sobre cuándo recuperaría la libertad.
Durante su estadía compartió alojamiento con otras mujeres que atravesaban distintos procesos migratorios y aseguró que lo más duro fue sentirse “un número más” mientras esperaba una resolución sobre su situación. Incluso relató que recibió asistencia de profesionales de salud mental durante el encierro.
Luego de 17 días, fue autorizada a regresar a la República Argentina. Según explicó, no fue deportada formalmente, aunque le cancelaron la visa estadounidense y no podrá regresar al país por un período que todavía intenta determinar. Además, su computadora, su valija y gran parte de sus pertenencias quedaron en Hawái.
La cordobesa reconoció que había incumplido la normativa migratoria y asumió su responsabilidad. Sin embargo, cuestionó las condiciones en las que se producen este tipo de detenciones y sostuvo que “una cosa es hacer cumplir una normativa migratoria y otra es cómo se ejerce ese poder”, al tiempo que pidió que se respeten los derechos, la dignidad y las garantías de las personas migrantes.
