
Por Dr. Roberto Udrisar*
EL FEDERAL NOTICIAS
La ciencia no tiene una sola cara. Parte VI
Lo que convendría saber sobre virus, bacterias y Covid19 para protegernos de las enfermedades
Vacunas
Este es un tema muy delicado que no cabe analizarlo desde el punto de vista de ser partidario de la vacuna o ser antivacuna. La toma de decisión debería depender de cada una de las personas y para ello es importante informarles sobre distintas formas de adquirir inmunidad.
En general la información a la que la mayoría de nosotros tiene acceso responde al pensamiento mayoritario, nos dirá que las vacunas son muy buenas, pero hay otra información transmitida por algunos estudiosos del tema que no tienen el mismo pensamiento. En la ciencia todo depende del enfoque.
Lo cierto es que toda vacuna tanto bacteriana como virósica, tiene efectos secundarios, pueden dar alguna reacción, fiebre, algunos dolores, etc. En cambio si logramos que nuestro organismo funcione de manera equilibrada, cuando un virus se incorpora habrá suficiente anticuerpos para neutralizarlos. De esa manera también logramos inmunidad, y esto responde a nuestra exclusiva responsabilidad.

Un grupo importante de médicos e infectólogos argumentan que en el organismo existe un ecosistema, un equilibrio entre virus y bacterias. Cuando se vacuna contra la gripe causada por el virus influenza, los anticuerpos que desarrolla el organismo bloquea este virus y crea las condiciones para que se desarrolle otro, por ejemplo el coronavirus, es decir se interfiere en el equilibrio natural de los virus y en ese caso aumentan las posibilidades de contraer Covid 19 si las defensas orgánicas no son las adecuadas. Esto se llama interferencia viral y es un efecto secundario de la vacuna contra la gripe.
Sostienen que ello explicaría lo que ocurrió en el norte de Italia ya que obligaron a todas las personas de más de 65 años a inocularse la vacuna contra la gripe (influenza) que contenía el Sars2 y por ese motivo desarrollaron Covid 19.
Afirman también que en el laboratorio de Wuhan (China) se fabricó la vacuna de la gripe a partir de perros inoculados con el Sars2 manipulado genéticamente para hacerlo más virulento. Por eso las infecciones son más contagiosas y en cierta medida más potentes al inocular este tipo de vacunas.
Sostienen que esas vacunas fueron adquiridas por los gobiernos de España e Italia lo que explicaría la gran cantidad de contagios que tuvieron esos países, es decir, que la infección por Sars2 no comenzó por contagio de personas a personas sino por inoculación de la vacuna de la gripe a fines del año 2019 que produjo interferencia viral.
Como se puede observar, en este tema como en muchos otros de la ciencia médica, hay voces científicas que tienen enfoques diferentes. Cada persona debería elegir la conducta a seguir de acuerdo a lo que crea más conveniente, para ello tendrá que informarse y escuchar todas las voces. A mi criterio, la mejor elección es asumir la responsabilidad personal de adoptar un estilo de vida que fortalezca las defensas orgánicas.
Covid 19. Recogiendo enseñanzas
El coronavirus habita en muchas especies, por ejemplo en el perro y en el gato, pero no es transmitido al ser humano ya que existe una barrera de especies, a menos que sea inoculado (la rabia se transmite cuando el perro muerde a una persona).
Algunos sostienen que la vacuna contra la gripe común que contiene el virus atenuado de influenza para que el organismo desarrolle anticuerpos, también contiene el coronavirus que se encuentra normalmente en los animales utilizados para la fabricación de la vacuna. Estos virus naturales no son peligrosos.
En cambio, afirman que el Sars2 es más potente porque ha sido manipulado genéticamente en cuatro oportunidades y es el que se encontraba en la vacuna contra la gripe fabricada en Wuhan que fue vendida sobre todo a España e Italia por convenios comerciales con China.
Algunos investigadores dudan de que las infecciones desarrolladas por el coronavirus en el 2020 en miles de personas en el mundo haya sido realmente una pandemia.
Qué significa una pandemia?. Es el aumento de una enfermedad de rápido contagio que se presenta en muchos lugares en el mundo durante un período determinado y afecta a la mayoría de la población. Para estos hombres de ciencia el Covid 19 no es una pandemia porque no alcanzan la cantidad de casos para considerarla como tal.
Una epidemia es también un incremento importante de contagiados por una enfermedad pero circunscripto a una zona determinada que afecta a una cantidad muy importante de la población, y tampoco llegó a ser tal.
El organismo encargado de catalogar una enfermedad como pandemia es la OMS (Organización Mundial de la Salud) y la declaró el 11 de Marzo de 2020 al considerar que buena parte de la humanidad estaba potencialmente expuesta a un virus muy peligroso. Quizás prevaleció el miedo a lo desconocido.
Al declarar una pandemia se suspenden los derechos y garantías constitucionales y los gobiernos pueden decretar la cuarentena obligatoria restringiendo ciertas libertades individuales.
Esta medida ocasionó en la gran mayoría de la población miedo a enfermarse o morir a consecuencia del coronavirus, miedo al vecino que puede contagiar y miedo a la represión policial.
Muchos se hacen las siguientes preguntas: ¿por qué la OMS catalogó a esta situación como una pandemia?, ¿por qué divulgó a la población informes científicos preliminares, no definitivos, cuando éticamente no corresponde?, ¿por qué desde el primer día los gobiernos y la prensa se empeñaron en divulgar el número de contagios y muertes como si fuese el fin de los días, sin tener en cuenta el número de habitantes que preservaban la salud?
A partir de esta declaración, la inmensa mayoría de los médicos en general formados sin espíritu crítico desarrollaron su actividad en función de los protocolos que esta organización recomendó. En mayor medida los que trabajan en el sector público pues están obligados a cumplir esos protocolos.
Así mismo, ocurre que en muchos casos las cifras que se dan a conocer no son reales porque desde los distintos hospitales existen errores de transmisión de la información, por ejemplo, engloban a muchas enfermedades respiratorias dentro de la causada por el coronavirus, incluidas las muertes.
No estaremos viviendo una infección viral en la mente y en menor proporción en el sistema respiratorio?
En el año 2.017 murieron en el mundo 3.910.000 personas por enfermedades respiratorias y 2.510.000 por infecciones respiratorias, lo que hace un total de 6.420.000 muertes en el año por enfermedades e infecciones respiratorias sobre un total de 57.000.000 muertes. De ese total 650.000 fueron causadas por la gripe estacional, que es una cifra bastante constante en los últimos años. Sin embargo la OMS no consideró esta situación como una pandemia.
Por ese motivo muchos estudiosos del tema sostienen que la cantidad de contagios y muertes adjudicadas al coronavirus (aunque muchas de ellas no lo sean realmente) no justifican la calificación de pandemia.
De todas maneras en el 80% de los casos, la respuesta del sistema inmunitario al coronavirus es efectiva y por eso las personas son asintomáticas o sufren síntomas leves. En el 20% restante la enfermedad es más virulenta porque el sistema inmunitario no pudo bloquear al virus, y un porcentaje reducido muere por la infección. Según algunos estudios la tasa de letalidad estaría entre el 2% y 3% de los contagiados. En casi todos estos casos el sistema inmunológico está muy debilitado ante enfermedades crónicas preexistentes.
En definitiva el coronavirus es de rápida transmisión, enferma poco y mata menos, se asemeja mucho a una gripe por influenza, solo que por gripe los países no paran, quizás porque se apoyan en la eficacia de las vacunas.
Se alzaron muchas voces a favor de reconocer que el Covid19 es una pandemia y aconsejaron aplicar cuarentena, que por otra parte es mucho más de cuarenta días, al considerar que el coronavirus era de alta peligrosidad. Esta fue la visión predominante en el mundo y sembró mucho miedo en la población.
Un sector minoritario, en cambio no lo consideró de esa manera y observó este fenómeno como una gripe más aunque con una velocidad de contagio mayor.
Por otra parte un número importante de estudiosos consideró que fue una decisión deliberada de las élites de poder ya que una población con miedo es fácil de controlarla socialmente.
Cada uno de nosotros tiene la libertad de elegir a qué línea de pensamiento adhiere, lo que no podemos eludir es a escuchar todas las opiniones. Lo que realmente sorprende es que los medios de comunicación masivos en el mundo no difunden las voces disonantes, salvo excepciones. Las versiones contrarias a lo que dispone la OMS y los distintos gobiernos solo tienen como recurso las redes sociales, esto limita mucho la difusión de otras opiniones, lo cual hace sospechar que existe una rama de la ciencia y de las investigaciones que responden a un poder dominante y a intereses corporativos.
- *Roberto Miguel Udrisar. Director de Salud Holística Paraná. Centro de medicina integrativa.
- Autor del libro “Vivir con salud. Un enfoque integrador”.
- Autor del libro “Armonía personal productiva”.
- Autor del libro “Proyecto ser Uno”.
- Embajador oficial de Biia lab en Paraná. Entre Ríos. República Argentina. (organización norteamericana creada para transformar el ser).
- e-mail: rudrisar@hotmail.com
