Bajo el lema “Madre, bajo tu mirada buscamos la unidad”. miles de peregrinos recorrerán 60 kilómetros.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- Desde las primeras horas de éste sábado, miles de fieles se congregaron para participar en la 50° Peregrinación a Luján, uno de los acontecimientos religiosos más importantes de Argentina.
Bajo el lema “Madre, bajo tu mirada buscamos la unidad”, los devotos recorrerán 60 kilómetros desde el Santuario de San Cayetano en el barrio porteño de Liniers hasta la Basílica de Luján, un trayecto que atraviesa varios distritos del Gran Buenos Aires y que moviliza tanto a jóvenes como a adultos de todo el país.
El origen de la peregrinación:
La Peregrinación Juvenil a Luján comenzó en 1975, cuando, bajo el lema “La juventud peregrina a Luján por la patria”, miles de jóvenes caminaron por primera vez hacia la Basílica de Luján. Desde entonces, este acto de fe se repitió cada año. Este 2024, celebra su 50° edición, consolidándose como una de las manifestaciones de devoción más significativas para la comunidad católica argentina.
La Diócesis de Laferrere tiene a su cargo el honor de llevar la imagen de la Virgen de Luján durante el recorrido. Los fieles transitarán por la Ruta Nacional N°7, pasando por Morón, Merlo, Moreno y General Rodríguez, hasta llegar a la ciudad de Luján, conocida como la «Capital Nacional de la Fe».
Los organizadores dispusieron más de 60 puestos de apoyo a lo largo del trayecto, que incluyen puestos sanitarios, estaciones de hidratación y centros médicos. Además, la empresa AySA contribuirá al operativo de hidratación, implementando 13 camiones cisterna y 5 puntos donde los peregrinos podrán acceder a agua potable. La Cruz Roja también estará presente para brindar asistencia a quienes lo necesiten.
Al llegar a Luján, los peregrinos se congregarán en la Plaza Belgrano, ubicada frente a la Basílica, donde se llevará a cabo la misa principal, el domingo a las 07:00 . La celebración será presidida por el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, quien destacó la importancia de esta peregrinación como un “acto de unidad y renovación de fe”.
Historia de la Virgen de Luján
La devoción a la Virgen de Luján tiene sus raíces en un milagro que ocurrió en 1630, cuando dos imágenes de la Virgen María, enviadas desde Brasil, se detuvieron cerca del río Luján mientras eran transportadas a Santiago del Estero. Según cuenta la tradición, los bueyes que tiraban de las carretas se negaron a seguir avanzando hasta que una de las imágenes, la de la Inmaculada Concepción, fue retirada del flete.
Este evento fue interpretado como un signo divino de que la Virgen deseaba quedarse en esa tierra. A partir de entonces, la imagen fue venerada en la región, y con el tiempo, la devoción creció hasta convertir a la Virgen de Luján en la Santa Patrona de Argentina. La pequeña estatua, que mide apenas 38 centímetros, es considerada por los fieles como un símbolo de protección y guía espiritual.
Uno de los protagonistas clave en esta historia fue Manuel, conocido como “El Negro Manuel”, un esclavo que se dedicó a cuidar la imagen hasta el final de sus días. Su devoción fue reconocida como un testimonio del fervor y el compromiso con la fe que caracteriza a los peregrinos que cada año recorren los 60 kilómetros hasta la Basílica.
