El nuevo Sistema de Alertas Tempranas detectó que el 6,7% de los estudiantes secundarios de Salta presenta algún nivel de riesgo. La inasistencia, la sobreedad y la repitencia aparecen entre los principales factores.

Un total de 8.552 estudiantes secundarios de Salta aparecen actualmente en riesgo de abandonar la escuela. El dato surge del primer informe elaborado a partir del nuevo Sistema de Alertas Tempranas que presentó el Ministerio de Educación y Cultura de la Provincia.
Sobre una matrícula de unos 127.000 alumnos secundarios incluidos en el sistema, el 6,7% presenta algún nivel de riesgo. De ese total, 5.685 estudiantes están catalogados con riesgo medio y otros 2.867 aparecen en situación de riesgo alto.
La cifra todavía puede aumentar. El relevamiento toma como base la información correspondiente al segundo trimestre, cerrado el 4 de septiembre, y Educación anticipó que el número podría modificarse cuando se incorporen los datos del tercer trimestre.
El ausentismo, una de las principales señales
El nuevo sistema comenzó a utilizarse en las 350 escuelas secundarias de educación común de la provincia, tanto públicas como privadas, orientadas y técnicas.
La herramienta cruza distintos datos de las trayectorias escolares para detectar señales que puedan anticipar una posible desvinculación. Entre los indicadores analizados aparecen las inasistencias, la repitencia, la sobreedad, la no promoción y las materias desaprobadas.
La primera señal que encendió las alertas es el ausentismo. Si bien la normativa establece un esquema de reincorporación al alcanzar las 15 inasistencias, el tablero busca intervenir mucho antes: cuando un estudiante falta tres días consecutivos, la escuela debe activar una estrategia para conocer qué está ocurriendo.
«Tenemos mucha inasistencia. Uno de los principales problemas del nivel secundario es la inasistencia de los alumnos», señaló Gutiérrez, quien también advirtió que esta situación comenzó a observarse en el nivel primario después de la pandemia.
No todas las faltas significan abandono
Desde Educación aclararon que no existe una cantidad determinada de faltas que automáticamente signifique que un alumno abandonará la escuela. Cada caso debe ser analizado de manera particular y las ausencias pueden ser justificadas o injustificadas.
Hay establecimientos donde el ausentismo alcanza al 20% o 30% de los estudiantes y otros donde el porcentaje es todavía mayor. El objetivo del sistema es que las escuelas puedan actuar antes de que el alumno se desvincule por completo.
La sobreedad también aparece como un factor importante. Según los datos presentados por el Ministerio, este indicador bajó del 47% en 2018 al 30% en 2025. Pese a esa mejora, continúa teniendo un fuerte peso entre los estudiantes que aparecen dentro del grupo de riesgo.
En una de las escuelas analizadas, por ejemplo, se detectaron 258 alumnos en riesgo y 200 de ellos pertenecían al turno vespertino. Según el relevamiento, prácticamente todos tenían sobreedad.
Otro indicador que preocupa es la repitencia. Actualmente se ubica en el 11,55% en el nivel secundario y mantiene valores similares a los registrados durante los últimos años.
El dato que preocupa: miles no vuelven a inscribirse
Uno de los números más fuertes del diagnóstico aparece entre los estudiantes que no logran promocionar el año.
Según los últimos datos analizados por Educación, unos 24.000 alumnos no promocionaron el año. De ese total, solamente 11.000 se reinscribieron para repetir el curso.
Los otros 13.000 no se anotaron nuevamente al año siguiente. Para el Ministerio, allí aparece uno de los principales puntos de pérdida de estudiantes dentro del sistema educativo.
San Martín, Orán y Rivadavia, entre las zonas con indicadores más complejos
El tablero permite analizar la situación no solo a nivel provincial, sino también por departamento, escuela, sección, turno y año.
Aunque Educación no difundió el detalle de los 8.552 estudiantes identificados, señaló que San Martín, Orán y Rivadavia se encuentran históricamente entre los departamentos con indicadores menos favorables en el nivel secundario.
La herramienta permitirá profundizar ese diagnóstico y conocer con mayor precisión dónde se concentran las situaciones de riesgo.
